Las carreteras de Ibiza han visto este 2025 cómo 10 personas perdían la vida en diferentes accidentes de tráfico y atropellos. A finales de abril se registró un brutal accidente en la carretera de Plages de Comte, que se cobró la vida de una joven. El accidente se produjo cuando un vehículo, en el que viajaban cuatro ocupantes, se salió de la vía, dio varias vueltas de campana y chocó finalmente contra un árbol. Los cuatro ocupantes tenían entre 17 a 26 años. Los tres que consiguieron salvar la vida sufrieron diversos politraumatismos. Una de las tres supervivientes, de 17 años, falleció días después del accidente debido al empeoramiento en su estado de salud.
La carretera que une Santa Eulària con Ibiza ha sido un año más un punto negro de la red viaria insular. A finales de agosto, a la altura de Can Marsà, se registraba un aparatoso accidente entre un coche y una moto, resultando el conductor de la moto fallecido. Apenas 24 horas más tarde, en esa misma carretera, en concreto en el punto kilométrico 4,5, se registraba otro accidente en el que se vieron implicados dos vehículos: una moto y un turismo. Los dos motoristas, un hombre de 26 años y una mujer de 31, fallecieron. Según el 061 «presentaban síntomas incompatibles con la vida, por lo que no se podido hacer más que certificar los exitus».
El pasado mes de noviembre, una mujer de 39 años y nacionalidad brasileña falleció y cinco personas resultaron heridas en un accidente de tráfico ocurrido en el kilómetro 5 de la carretera EI-200, en el término municipal de Santa Eulària. El siniestro se produjo sobre las 00:24 horas, cuando un Volkswagen Golf 4 y un BMW colisionaron frontalmente. Según explicaron el 061 y los bomberos, en el vehículo de la fallecida, que ocupaba el asiento del copiloto, viajaban dos personas, mientras que en el otro había cuatro viajeros.
Ya en diciembre, la carretera del aeropuerto de Ibiza fue el escenario de una caída casual de un motorista fruto de la cual esta persona resultó gravemente herida. Rápidamente se personaron los servicios de emergencias y lo trasladaron al hospital en estado muy grave tras conseguir los equipos sanitarios estabilizarlo. Finalmente, debido a la gravedad de sus heridas, acabó falleciendo en el hospital.
En la noche del 30 de diciembre se registró el último trágico suceso en las carreteras ibicencas. Un motorista de 22 años resultó fallecido tras perder el control de su vehículo durante un adelantamiento en la avenida Sant Joan. El conductor murió a consecuencia de la caída, a pesar de los prolongados esfuerzos por parte un técnico de Emergencias que se encontraba fuera de servicio, quien comenzó las técnicas de reanimación incluso antes de la llegada de las ambulancias del SAMU 061.
Atropellos mortales
Especialmente trágicos han sido los atropellos mortales registrados este año en un punto muy concreto de la red viaria insular de Ibiza: Cala de Bou.
El pasado mes de mayo, Aurelio, de 62 años, pensaba disfrutar de su segundo día en la isla de Ibiza, a la cual había acudido para pasar unas pequeñas vacaciones. Había llegado la tarde anterior en barco desde Denia en compañía de un amigo. Salió a pasear muy pronto por la mañana para conocer la zona en la que se hospedaba y cuando regresaba con los auriculares puestos en los que reproducía música para acompañar la caminata y apenas le quedaban unos pocos metros para llegar al hotel fue brutalmente atropellado por un conductor, de 30 años y nacionalidad peruana, que se quedó dormido al volante bajo los efectos del alcohol y atropelló mortalmente a Aurelio, dejando su cuerpo justo debajo del vehículo y terminando así con su vida al instante. La familia de Aurelio se desplazó a Ibiza tras conocer la fatal noticia y pidieron justicia. Un hombre que lucho y superó dos veces una enfermedad tan letal como el cáncer y que finalmente perdió la vida porque un conductor borracho y drogado lo atropelló por detrás mientras él paseaba tranquilamente por la mañana. La familia de Aurelio se mostró indignada tras conocer que al asesino de su familiar le impusieron una fianza de 3.000 euros para poder pisar la calle. «No queremos que esté en la calle. Queremos que pague. No ha sido un accidente de tráfico, mi padre venía caminando y le arrollaron por detrás», explicó, al borde de las lágrimas, Amyda, su hija mayor, a Periódico de Ibiza y Formentera minutos antes de desplazarse al tanatorio para ver el cuerpo de su padre.
Meses más tarde, en concreto en septiembre, la misma fatídica escena volvió a repetirse entre la zona de es Puetó y la calle es Caló. Tres jóvenes británicas caminando por una de las estrechas aceras fueron arrolladas por un todoterreno Jeep Wrangler conducido por un irlandés drogado hasta las cejas con óxido nitroso que se salió de la calzada y se subió a la acera, arrollando a peatones y derribando una farola. Una de las jóvenes falleció en el acto y las otras dos resultaron gravemente heridas.
Tras estos fatales sucesos, los Ayuntamientos de Sant Antoni y Sant Josep (la zona de los atropellos es limítrofe entre los dos municipios) acordaron que tomarían más medidas para incrementar la seguridad en la zona, medidas que aún no han trascendido. Únicamente Sant Josep instaló una llamativa señal de 29 kilómetros por hora para llamar la atención de los conductores al pasar por allí.
En septiembre, dos turistas británicas resultaron heridas graves tras ser atropelladas por un taxi en Sant Antoni. Por fortuna, en este caso no perdieron la vida, pero sí que quedaron con graves secuelas, por lo que sus familias iniciaron una campaña de recogida de fondos para poder trasladarlas a Reino Unido y poder proseguir allí su recuperación, tal y como recogió la prensa británica que se hizo eco ampliamente de este caso y del atropello mortal de Cala de Bou.
ManifiestaPero que tiene que ver el capitalismo con conducir mal? Te crees que si no fueramos cspitalistas, conduciriamos mejor? Que usaríamos de golpe y por arte de la ideología los intermitentes? Si en napoles o Grecia fueran no capitalistas, usarían de una vez casco en la moto? Es que no tiene nada, pero nada que ver. Nada Tío, no mezcles todo con tus obsesiones