La Navidad ha finalizado, y con ella se van todas las comidas que se han realizado en esta época. Comidas familiares, cenas, turrón, roscón de Reyes, polvorones, y un largo etcétera de alimentos que han provocado que se pierda el control de la alimentación. Ahora, llega el momento de volver a la rutina, lo cual puede resultar complejo después de varias semanas con unos hábitos menos saludables.
Paqui Torres es dietista, nutricionista y vocal en Ibiza del Colegio Oficial de Dietistas y Nutricionistas de las Islas Baleares. Ella lleva más de 20 años en esta profesión, y cada año tiene que hacer frente a muchas personas que se han puesto el objetivo de cuidar su alimentación con el inicio del nuevo año.
P: Acaban de finalizar las Navidades, y mucha gente se pone el propósito de Año Nuevo de cuidar la alimentación. ¿Notáis mucho este incremento de la demanda?
Después del inicio de nuevo año pasa esto mucho. Pero así como a principio de año, pasa lo mismo cuando acaba la Semana Santa o antes del verano. Son momentos en los que hay que retomar la rutina, y es verdad que en navidades especialmente después de un periodo largo de comidas y cenas copiosas hay que apostar por un estilo de vida saludable. También otro tema que se proponen es el retomar el ejercicio físico. Se habla de dieta, aunque no me gusta ese ese término porque al final tiene que ser retomar hábitos o llevar a cabo una alimentación saludable.
P: Por tanto, quizás el enfoque no es el adecuado. ¿Hay que hacer dieta, o un cambio de hábitos?
Lo ideal sería retomar los hábitos saludables, que tienen que ser una constante. La alimentación saludable y equilibrada tiene que estar presente en nuestro día a día durante todo el año y por eso digo que a mí no me gusta el término de dieta porque, además, la gente siempre asocia el término de dieta con una connotación negativa, como a prohibición, a restricción, aburrimiento, pasar hambre... y además cuando a la gente le hablas de dieta siempre tiene una temporalidad. Va ligado a un objetivo y cuando se ha conseguido ese objetivo, ya se vuelve a tener unos hábitos de alimentación poco saludables, siendo un círculo que nunca se acaba de cerrar. Entonces sí, hay que hablar de cambios de hábitos, o retomar esos hábitos que se han abandonado, de forma normal, en Navidad.
P: ¿Cuesta mucho volver a esa rutina de hábitos saludables después de Navidad?
Realmente cuando hay establecido unos buenos hábitos de alimentación no cuesta tanto, incluso se echan de menos. Hay incluso ganas de ‘por favor que termine ya este periodo de compromisos, de excesos’ y tener ganas de poder otra vez volver a ese estilo de vida saludable. Porque claro cuando lo has convertido en un hábito, al final no cuesta porque es tu día a día y es lo normal, llevar una vida saludable durante todo el el año, aunque luego siempre pues se hacen esos paréntesis en Navidad, en verano, y en ocasiones especiales como cumpleaños. Lo que está claro es que es normal perder un poco el control de la alimentación en estas épocas.
P: ¿En muchas ocasiones la gente se pone metas u objetivos que no son realistas en esta línea?
Lo importante es que la gente ve esta vuelta a la rutina como algo negativo, como un castigo. Y no es así, a veces quizás falta un poco de motivación de recuperar estos horarios, rutinas, alimentación, ejercicio, autocuidado en general. Esto objetivo tienen que ser siempre a largo plazo, por eso no me gusta el término de dieta, porque es cortoplacista. En el momento que uno retoma su alimentación si ya tenía establecidos unos hábitos de alimentación saludables, rápidamente uno recupera otra vez su peso habitual. No hay que ponerse muchos objetivos, porque el gran objetivo es tener una vida saludable.
P: Dices que no te gusta el término dieta. ¿Qué opinas de otro término que se usa mucho en estos meses como ‘Operación Bikini’?
Sigue un poco la misma dinámica. Al final todos tienen esa connotación de que proponen una pérdida de peso rápida y al final esa pérdida de peso no es realista porque es rápida y se basa en prohibiciones, eliminación de alimentos, y no son realistas. Yo siempre planteo la misma pregunta: ¿tú quieres recuperar de nuevo tu peso habitual y mantenerte en él? Porque someterte a esas restricciones durante un periodo de tiempo corto y conseguir rápidamente tu objetivo, para luego recuperar de nuevo ese peso no es saludable. Cuando lo explico en consulta al final acaban entendiendo que el verdades objetivo no es otro que ser una persona saludable y sana durante todo el año.
P: ¿Cuál es la forma correcta, por tanto, de realizar este cambio de hábitos?
Debe hacerse poco a poco y con cambios realistas. Al final el enfoque tiene que ir personalizado porque evidentemente cada persona es diferente y hay que tener en cuenta sus hábitos, sus gustos, sus horarios, si es alguien que vive solo, que vive en familia, si le gusta cocinar… entonces siempre tiene que ser un tratamiento eh personalizado. Pero siempre poco a poco y un trabajo que sea de la mano, no de la imposición. A los pacientes, una vez haces la primera entrevista ves sus hábitos, el tipo de comida que come, si come fruta, si beben mucho agua, si comen fruta… y en base a eso se debe trazar un plan, pactando con él los alimentos que se restringen y los que se van añadiendo poco a poco a la dieta.
P: ¿Qué alimentos se deben restringir y cuáles añadir a los hábitos saludables?
Hay que eliminar progresivamente los alimentos que son ultraprocesados, los zumos que no sean naturales, y poco a poco empezar a añadir frutar en la dieta. Pero lo más importante de todo es hacerlo de la mano del paciente, y en base a sus sensaciones y a lo que él necesita en cada momento.
P: ¿Qué recomendaciones puedes dar a las personas que afronten en este mes de enero esta vuelta a la rutina o este cambio de hábitos?
Lo primero es que no se lo impongan como un castigo, que no lo vean como un castigo, porque parece que el hecho de tener que hacer ejercicio físico, el hecho de tener que hacer esa dieta lo ven muchas veces como un castigo. Y no es así, todo lo contrario, tiene que cambiar ese enfoque. Lo que falta muchas veces es un poquito de motivación, y al final quizás es buscarse objetivos que sean alcanzables.
P: ¿Qué riesgo tiene para la salud no hacer este cambio de hábitos de una forma saludable?
Es peligroso, porque lo más normal si nos ponemos objetivos que son poco realistas es que se abandone este objetivo. Además, a nivel de salud no es nada recomendable ni estar en el extremo no cuidar tu salud, ni de cuidarla en exceso. Hay que buscar el equilibrio e intentar simplemente llevar una estilo de vida saludable.
P: ¿Tienes algún ‘truco’ o técnica que recomiendes habitualmente para que sea más ameno?
A veces yo les digo: ‘tú mismo te coges un papel y un lápiz y te haces una lista de esas cosas que tú crees que debes cambiar’. Es que hoy en día con la información que se tiene la gente sabe un poco cuál es el estilo de vida saludable o qué pautas hay que seguir para llevar una una estilo de vida saludable. Entonces empezarse a hacer una lista con qué cosas crees que tienes que cambiar o que mejorar es una gran opción. Y una vez tienes esa lista pues empieza a intentar cumplirlos poco a poco de una forma progresiva. Y evidentemente acudir a un profesional que te pueda asesorar y ayudar y llevar de la mano en todo este proceso también es una parte muy importante.