Tentativa de homicidio, lesiones y resistencia a la autoridad. Son los delitos imputados a un okupa que la noche de Reyes protagonizó un violento episodio en una casa de Santa Eulària. El individuo lanzó ácido a otros dos hombres a los amenazó cuchillo en mano después de destrozar una de las puertas de la casa. Violencia que mantuvo ante los guardias civiles que acabaron deteniéndole.
Más madera. La Navidad le confundió. Agentes de Fiscal y Fronteras de la Guardia Civil del aeropuerto de Ibiza detuvieron días atrás a una joven suiza que había irrumpido de forma abrupta en un avión con destino a Barcelona. La mujer tumbó a una azafata y se coló en la nave cuando el embarque ya estaba cerrado.
Aviso para navegantes. Entre 601 y 30.000 euros. Es la sanción a la que se enfrenta una mujer denunciada por la Guardia Civil. El delito: difundir en redes sociales la ubiación de un control en Santa Eulària. Minutos antes, la denunciada y una compañera habían pasado por el punto de verificación. El chivatazo en Telegram le saldrá caro.
Embriagado. Agentes de la Guardia Civil arrestaron a un cafre que tuvo un arrebato de furia en una gasolinera de Sant Antoni. El sujeto, que iba bebido, tumbó una motocicleta que estaba repostando y se encaró con su dueño. A la llegada de los agentes mantuvo su actitud agresiva. Pasó la resaca en los calabozos.
Accidentada intervención. Una patrulla de la Policía Local de Vila sufrió un aparatoso accidente el jueves cuando iban a atender una emergencia médica. El coche chocó contra las protecciones de Vara de Rey. A pesar del incidente, los agentes auxiliaron a una mujer que se había desmayado y presentaba un cuadro grave.
Serie. Legítima defensa (2025), de Rusell Lee Fine