El comité de empresa de los trabajadores de ambulancias de GSAIB–SAMU 061 en Ibiza y Formentera ha lanzado este domingo una dura denuncia pública sobre la situación del servicio de emergencias sanitarias en las Pitiusas. Según explican en un comunicado remitido a los medios de comunicación, tras «más de un año y medio de reclamaciones reiteradas», los representantes sindicales aseguran que continúan «sin darse una respuesta eficaz ni soluciones inmediatas a los graves problemas estructurales y operativos que afectan al servicio».
El comité alerta especialmente de la «falta de naves y techados» en las bases operativas, una carencia que, según subrayan, pone en riesgo una flota recién adquirida. «De no adoptarse medidas urgentes, los nuevos vehículos, valorados en 56 millones de euros, sufrirán un deterioro prematuro por la exposición continuada a las inclemencias meteorológicas», advierten desde el comité de empresa. Los trabajadores consideran esta situación un «agravio comparativo» respecto a Mallorca y Menorca, donde sí existen infraestructuras adecuadas para proteger las ambulancias.
Las deficiencias afectan a varias bases de Ibiza, como Sant Antoni, Sant Agustí, Sant Joan y Can Misses. En este último caso, denuncian que hay «vehículos de sustitución estacionados de forma permanente sin ningún tipo de techado ni protección», además de enchufes de carga situados en el suelo y conectados con cables expuestos, lo que supone «un grave riesgo para el personal, especialmente en caso de lluvia».
La situación del servicio de transporte sanitario no urgente (TSNU) también es motivo de preocupación. El comité señala que la zona de aparcamiento «no está techada ni señalizada» y que las ambulancias se estacionan junto a la entrada de urgencias del antiguo hospital, con «riesgo constante de accidentes». Tampoco existe, según el comunicado, «un espacio adecuado y seguro para la limpieza y desinfección de las ambulancias», mientras que algunas unidades presentan «problemas como ruidos excesivos en la climatización o incluso goteras en vehículos nuevos».
En el ámbito laboral, los representantes de los trabajadores denuncian condiciones «indignas» en las zonas de descanso. «El área de descanso sigue siendo una habitación de unos 10 metros cuadrados utilizada también como comedor, totalmente insuficiente para una plantilla de cerca de 40 trabajadores», critican. A ello se suma una mala planificación del servicio que, según el comité, está generando quejas de los usuarios, traslados de personas mayores de madrugada y cancelaciones de servicios de rehabilitación.
Otro de los puntos denunciados es la falta de medios tecnológicos en varias bases. El comité reclama la instalación urgente de wifi y ordenadores en centros como Vila, Sant Agustí y Sant Joan. La ausencia de estos recursos obliga, según explican, a que «muchos trabajadores se desplacen en sus días libres a la única base dotada de ordenador y conexión para realizar gestiones administrativas», lo que vulnera el derecho a la desconexión digital, una situación ya comunicada a la Inspección de Trabajo.
También alertan de ambulancias operativas y de reserva que «no cuentan con el material necesario para garantizar una atención sanitaria de calidad», pese a la incorporación de nuevos recursos, y de una sala de coordinación «insuficiente para todo el personal», a pesar de los compromisos de la empresa de habilitar una nave o módulos.
Ante este escenario, el comité de empresa ha lanzado un ultimátum claro: «Si en el plazo de un par de semanas no se adoptan medidas inmediatas y efectivas para solucionar esta situación, nos veremos obligados a tomar las acciones oportunas para defender la seguridad del personal, la correcta prestación del servicio y la calidad asistencial que merece la ciudadanía», concluyen los trabajadores de ambulancias de Ibiza y Formentera.