El sindicato de enseñanza STEI presentó ayer en Ibiza su plan de choque para el catalán en la educación, una iniciativa con la que reclama medidas urgentes para revertir la pérdida de uso de esta lengua en los centros educativos de las Pitiusas. Entre estas medidas se encuentran la eliminación del plan de libre elección de lengua en los centros y facilitar el título de catalán a los docentes formados. El documento se dio a conocer en una mesa redonda celebrada en la Biblioteca Municipal de Can Ventosa, que reunió a docentes, familias y representantes del ámbito educativo con el objetivo de analizar la situación actual y proponer soluciones inmediatas.
El acto, convocado para abrir el debate a la comunidad educativa, contó con la participación de dos profesores de catalán que ejercen actualmente en Ibiza y una representante de la Asociación de Familias de Alumnos. El formato de mesa redonda permitió recoger la «preocupación» existente entre profesorado y familias por el retroceso del catalán como lengua de uso habitual. Desde el STEI alertaron de que el alumnado de Ibiza y Formentera, en general, no está alcanzando las competencias lingüísticas mínimas en catalán que debería garantizar el sistema educativo. Una situación que el sindicato considera «especialmente preocupante» a la luz de los resultados de las pruebas IAQSE del último curso, que son evaluaciones de carácter competencial que miden comprensión lectora y expresión escrita, entre otros aspectos. Según expuso el sindicato, un número significativo de alumnos de las Pitiusas no superó estas pruebas en catalán.
Medidas principales
Entre las medidas que el STEI considera prioritarias dentro de su plan de choque destaca la eliminación del plan piloto de libre elección de lengua, implantado el curso pasado. Este programa, según recordó Nuria Prieto, portavoz del sindicato STEI, permite a las familias escoger el idioma de escolarización de sus hijos. «Aunque en los centros públicos el impacto fue prácticamente inexistente, varios centros concertados sí se adhirieron a la iniciativa», apuntó. «El problema es que este plan facilita una elección que, en la práctica, perjudica el derecho del alumnado a adquirir unas competencias lingüísticas básicas en catalán», defendió, resaltando que el Govern debería garantizar estos derechos lingüísticos y no delegarlos en una elección individual, ya que el resultado es un alumnado que finaliza la etapa obligatoria sin la preparación necesaria para desenvolverse con normalidad en ambas lenguas oficiales.
Asimismo, advirtió de las consecuencias sociales y laborales de esta carencia al explicar que, cuando no se dispone de un nivel suficiente de catalán, el acceso futuro a empleos de la Administración pública queda limitado. «Habitualmente se exige un nivel B2 o C1. Esta situación acaba generando una brecha muy clara entre el alumnado de familias ibicencas y el resto, y perpetúa que determinados puestos bien remunerados queden reservados a una minoría», señalaron desde el sindicato. La segunda gran línea de actuación del plan de choque se centra en el profesorado. El STEI subrayó la grave falta de docentes en Ibiza y Formentera, una problemática estructural vinculada principalmente al elevado precio de la vivienda. Esta situación, indicó, dificulta la llegada de profesorado procedente de otros territorios con dominio acreditado del catalán, como Cataluña, Valencia o Mallorca.
Calidad educatica
Ante esta realidad, el sindicato defendió que nunca se ha priorizado el requisito lingüístico por encima de la cobertura de plazas, una práctica que consideran necesaria para garantizar la calidad educativa. No obstante, reclamó que la Administración ofrezca todas las facilidades posibles para que el profesorado que llega sin el nivel exigido pueda aprender catalán en condiciones adecuadas. Entre las propuestas planteadas se incluyen programas de formación específicos, tutorización lingüística en los centros, acompañamiento por parte de compañeros referentes y facilidades laborales para la obtención de los certificados. «No debe verse el aprendizaje del catalán como algo negativo, sino como una herramienta imprescindible para ejercer la docencia», remarcaron. También se puso de manifiesto la inquietud de las familias, tanto catalanohablantes como castellanohablantes.
Según trasladó Prieto, existe una percepción generalizada de que las nuevas generaciones tienen más reticencias a usar el catalán que hace años y menos oportunidades de acceder a contenidos en esta lengua. Indicó que las familias expresan su preocupación por el futuro académico y laboral de sus hijos, especialmente en relación con los requisitos lingüísticos para continuar estudios superiores o acceder a determinados empleos. «Incluso familias no catalanohablantes son conscientes de lo beneficioso que es que sus hijos tengan una buena base en catalán», señalaron desde el STEI. También recordó que el bilingüismo favorece el aprendizaje de otros idiomas, un aspecto respaldado por «numerosos estudios en neurociencia». En este sentido, el sindicato insistió en que garantizar una educación bilingüe real no solo es una cuestión identitaria, sino también pedagógica. El STEI concluyó que la escuela tiene un papel clave en la normalización lingüística y reclamó un compromiso firme por parte del Govern para aplicar medidas estructurales.
Viva la democracia y el derecho a elegir.