La sección primera de la Audiencia Provincial de Baleares juzga el próximo martes 3 de febrero a dos acusados, un español y un senegalés, de traficar con drogas en Ibiza. Los hechos se remontan al 1 de mayo de 2024, cuando la Guardia Civil interceptó el vehículo en el que se encontraban a bordo los dos acusados y tras un cacheo encontraron escondidos en una caleta ubicada entre los dos asientos delanteros varias bolsas de plástico con sustancias estupefacientes «perfectamente individualizada para su venta a terceros», apunta la Fiscalía en su escrito de acusación.
Dos días después, tras el auto del Juzgado de Instrucción número 3 de Ibiza, se procedió a la entrada y registro en el domicilio donde residían los acusados, en el municipio de Sant Josep, donde se intervino «un neceser relleno de bolsas de autocierre preordenadas al tráfico y bolsas de autocierre con distintas sustancias estupefacientes».
Tras su análisis, las sustancias resultaron ser 18,6 gramos de MDMA con una riqueza del 25,8 %, 24,1 gramos de ketamina con una pureza del 25 %, otros 0,83 gramos de ketamina con una pureza del 42,4 %, además de 0,74 gramos de cocaína con una pureza del 23 % y 0,2 gramos de ketamina con una pureza del 89,1 %, cuyo importe en el mercado ilícito hubiera ascendido a 5.091,39 euros.
Por estos hechos, la Fiscalía les imputa un delito contra la salud pública en su modalidad de sustancias que causan grave daño a la salud y pide imponer a cada uno de los acusados una pena de 4 años y seis meses de prisión, además de una multa de 6.500 euros.
No obstante, y de acuerdo con el artículo 89.1 del Código Penal, la Fiscalía pide que para el acusado senegalés, que cuenta con antecedentes penales por tráfico de drogas y no ha acreditado su arraigo en España, se sustituya el cumplimiento de la pena de prisión por la expulsión del territorio español con prohibición de entrada en el país durante siete años.