Sant Antoni se ha vestido de gala este domingo para recibir la edición número 23 de la marcha cicloturista des Porquet, una jornada muy especial y esperada por todo el municipio en el que los disfraces y la alegría siempre juegan un papel muy protagonista. Y parece que la climatología también se estaba preparando para esta jornada, porque después de muchos días de alertas por viento, fenómenos costeros y tormentas, este domingo el tiempo ha acompañado con un sol radiante que ha permitido a todos los participantes y asistentes disfrutar de este gran día.
A las 10:30 horas ha empezado la baby cursa, con la que los más pequeños han podido disfrutar junto con sus bicicletas y sus padres y familiares. Poco después, a las 10:45 horas, ha arrancado la minicursa, y una vez ha finalizado esta, llegaba el momento de la gran carrera. Una carrera que, han recordado, es «controlada y no competitiva», únicamente para disfrutar.
De esta forma, cuando pasaban 10 minutos de las 11:00, y después de hacer un homenaje a una familia que se ha colaborado mucho con este acto, Marcos Serra, alcalde de Sant Antoni, junto a Ana Mari, delegada de ciclismo de la Federación de Ciclismo de les Illes Baleares, se ha cortado la cinta y ha arrancado la carrera, saliendo primero los pocos concursantes que iban en patines.
Dos minutos después, se ha realizado otra cuenta atrás y por fin han salido los casi mil participantes que iban con sus disfraces y sus bicicletas preparadas para la ocasión. Y es que había tanta gente que la salida se ha prolongado durante cerca de 20 minutos. De esta forma empezaba la 23 edición de la marcha cicloturista des Porquet, que llevaría a los participantes por los alrededores de Sant Antoni, Buscastell y Forada.
Ambiente familiar
Victoriano Ruiz es una de las personas que ha estado a cargo de la organización del evento, y explicaba que «es un día muy especial, más aún después de esta semana tan mala en cuanto al tiempo». «Me decían el sábado que no sabían si se podría celebrar, pero al final ha salido el sol, no hace viento, y hace un día espléndido», añadía Ruiz. «Estaremos alrededor de los mil participantes. Se han comprado papeletas sobre todo a última hora, porque hacía tan mal tiempo que la preventa no funcionó tan bien», decía. «Siempre hay mucha ilusión por este día, y es normal. Es muy familiar, y sobre todo los más pequeños se lo pasan muy muy bien. Ahora llegará el momento de la rifa, que este año tiene muchas cosas», finalizaba mientras señalaba a la rifa, que tenía entre otras cosas, quince bicicletas, casos de bici e incluso comida.
Esta carrera es especial. No solo por su carácter familiar y poco competitivo, sino porque es completamente benéfica, ya que parte de los recaudado irá destinado a la asociación APAAC. Su presidenta, Maribel Martínez, explicaba que recibieron esta propuesta «con mucha alegría». «Yo la verdad que nunca había venido a esta carrera, y me lo estoy pasando espectacular. Es un ambiente increíble, me he llevado una sorpresa muy agradable», añadía Martínez. «Además la gente ha colaborado mucho, y es una forma de dar a conocer también nuestro trabajo y las ayudas que damos», concluía.
Por su parte, Mónica Torres, ha estado «toda la mañana vendiendo dorsales» y explicaba que «se han vendido prácticamente todos». «Además también damos la camiseta que siempre gusta mucho, hoy hemos teñido el paseo de color rosa, que es el que hemos decidido para esta edición», añadía. «La rifa tenemos muchos regalos, así que con ganas de ver quién gana», acababa.
Familia
Raquel Gutiérrez es una de las muchas personas que han ido a la carrera con su original disfraz. Ella, junto a sus hijos, van disfrazados de superhéroes, más concretamente de Superman y la película de Los Increíbles. «Vamos disfrazados como lo pedía la situación», explicaba la madre. «Los niños se los están pasando muy bien. Han participado en la carreras de los pequeños y han disfrutado mucho», añadía. Antía es una de las hijas pequeñas, ella va disfrazada también aunque aseguraba no saber bien de qué iba. «Yo me lo estoy pasando muy bien, además me han maquillado la cara», explicaba mientras enseñaba unas estrellas moradas que tenía pintadas en la cara. «Ahora vamos a estar todo el día aquí, a comer por aquí, y pasar toda la tarde en Sant Antoni, porque hace un muy buen día», finalizaba la madre.
Ciro es un profesor de Sant Agustí. Él ha acudido a la carrera con la camiseta que le han regalado, y con su gran bicicleta. Aquí ha acudido con sus hijos y se ha encontrado este domingo con «muchos de los alumnos». «Aquí estamos con la tropa de hijos, amigos y cientos de alumnos que he encontrado», decía con alegría. «Hoy lo más importante es poder rodar un poco con la bici, y sobre todo no caerse», añadía. «Ahora dentro de la carrera saludaré a mucha gente seguro. Y luego la rifa, a ver si me toca algo. ¡Ojalá!», finalizaba.
Fiesta obligada
Con la llegada la meta de todos los concursantes y la posterior rifa, finalizaba en el Passeig de ses Fonts una edición más de una cita obligatoria en Sant Antoni: la marcha cicloturista des Porquet, con el ambiente festivo y familiar que siempre la ha caracterizado.