La medida de limitar el fútbol en los patios de los colegios ya hay centros que la aplican desde hace tiempo. En este sentido, en el CEIP Sant Antoni optaron por prohibir jugar a fútbol en el patio del colegio hace unos cuatro años. El motivo fue que, aunque este deporte lo practicaban tanto niñas como niños, los conflictos eran continuos. «Debíamos dedicar después del patio un buen rato para solucionar peleas y discusiones que habían tenido los alumnos de primaria jugando a fútbol», explicaron desde el centro a este rotativo.
Tras aprobar la medida en el claustro y en el Consejo Escolar, se promovió en este colegio un proyecto de patios dinámicos con el que un monitor, durante el recreo, colabora en la realización de determinadas actividades. «Lo curioso es que los conflictos sólo pasaban jugando a fútbol. Tenemos baloncesto y los niños juegan y no pasa nada. El fútbol les cambiaba el chip y veíamos una agresividad y unas cosas increíbles», explicaron desde este CEIP.
Aunque al principio los alumnos entendieron el motivo de la prohibición, sí se registraron muchas quejas durante los dos primeros años principalmente por parte de los alumnos más mayores. «De vez en cuando te encuentras a algún estudiante jugando a fútbol con balones de otros deportes, pero les hacemos parar de inmediato. Parece que, si no hay fútbol, no hay vida», señalaron.
En el CEIP Can Coix también prohibieron hace un tiempo jugar a fútbol durante los patios «por la cantidad de conflictos que generaba». Según comentaron, los niños tenían el «monopolio» del patio, mientras que las alumnas apenas podían hacer nada en ese espacio durante este rato de ocio.
«Intentamos dividir el patio y no funcionó. Había conflictos diarios y no eran tonterías. Además, veíamos el poder y el menosprecio de los grandes sobre los pequeños. No era nada educativo y no nos gustaba. Ahora, sin fútbol, todo funciona muy bien y no tenemos conflictos. Los niños hacen un montón de actividades en el patio con el material que tenemos», explicaron desde el CEIP, recordando que existe un gran desconocimiento de lo que son los patios con fútbol en los colegios y de lo que pueden provocar entre los alumnos.
Las familias
Desde FAPA Ibiza manifestaron que en los centros se debe trabajar para lograr que los patios sean lugares de juego diversos, en los que ninguna actividad monopolice ni el tiempo ni el espacio. «Lo que realmente enseña es acompañar, trabajar y organizar las zonas para que los juegos sean diversos, inclusivos y respetuosos, pero no a partir de la prohibición. Como adultos somos responsables de ayudar a los niños para que esto no pase, favoreciendo que todos puedan participar y encontrar su lugar en el patio», concluyeron.
Como van a apreder a gestionar un conflicto si evitamos todo a toda costa? Copitos de nieve