El virus Nipah ha vuelto a generar inquietud en la opinión pública tras la detección de nuevos casos en Asia, pero los expertos lanzan un mensaje de tranquilidad y descartan, por el momento, un riesgo elevado de pandemia. En este sentido, José Antonio Pérez, coordinador del Centro Nacional de Referencia de Enfermedades Tropicales Importadas, destacó ayer a Periódico de Ibiza y Formentera que se trata de un patógeno que, aunque presenta una alta letalidad, tiene una capacidad de transmisión muy limitada entre seres humanos, lo que dificulta su propagación a gran escala. «Nipah siempre levanta mucha polvareda, pero hoy por hoy es un virus que difícilmente puede causar una pandemia si no muta», explicó. La razón principal es que se transmite «muy mal» entre personas y suele provocar brotes pequeños y autolimitados. Además, según agregó, su elevada letalidad actúa como un freno a la expansión. «Si mata rápidamente a los huéspedes, no tiene tiempo suficiente para transmitirse», señaló.
En la actualidad, el virus Nipah está geográficamente restringido a zonas muy concretas del sudeste asiático y regiones de la India. Según las autoridades sanitarias, el riesgo de transmisión en Europa y en España es «muy bajo», por lo que no existe motivo de alarma, aunque sí de vigilancia. «Hay que estar atentos, pero no preocupados», insistió. El reservorio natural del virus, apuntó, son determinados murciélagos frugívoros, especies que no están presentes en Europa. «La transmisión a los seres humanos se produce por contacto directo con secreciones de estos animales o a través de hospedadores intermediarios, principalmente los cerdos. También se han documentado contagios asociados al consumo de zumos de dátiles o frutas contaminadas por secreciones de murciélagos, una práctica habitual en algunas zonas rurales de Asia», explicó.
Riesgo de contagio
En este sentido, subrayó que unas condiciones adecuadas de higiene reducen notablemente el riesgo de contagio. A diferencia de los virus respiratorios, como el de la gripe o la covid, el Nipah no se propaga con facilidad por el aire. «La transmisión entre personas existe, pero no es comparable a la de los virus respiratorios, que son mucho más difíciles de controlar», explicó, destacando la importancia de la vigilancia epidemiológica a escala global: «Es fundamental saber qué está pasando no solo en tu país, sino en todo el mundo, para poder prevenir».
En paralelo, recordó que siguen detectándose casos de otros virus altamente patógenos, como la gripe aviar H5N1. Aunque se trata de una enfermedad muy grave en humanos, precisó que su transmisión entre personas es prácticamente inexistente. Por último, insistió en la necesidad de abordar la salud desde una perspectiva global que incluya la salud animal. «Muchas de las enfermedades con potencial pandémico tienen su origen en animales», recordó, citando ejemplos como la covid, la gripe aviar, el Nipah o el virus Hendra. Una vigilancia integrada entre salud humana y animal, concluyó, es clave para anticiparse a futuras amenazas.