Este pasado martes un vehículo estropeado y lleno de chatarra fue abandonado en la carretera que une Ibiza con Sant Josep, más concretamente en el kilómetro 4. Por ello, la Policía Local actuó tras recibir un aviso, ya que «suponía un riesgo para la seguridad vial».
De esta forma, una vez comprobada la situación y con la coordinación de la Guardia Civil, se procedió a la retirada del vehículo, con el objetivo de «garantizar la seguridad de los usuarios de la vía».
Es una auténtica vergüenza que la primera imagen que reciben los visitantes al aterrizar en Ibiza sea un cementerio de chatarra oxidada en lugar del paraíso mediterráneo que pretendemos vender. El tramo de carretera cerca de Social Point se ha convertido en un humillante desguace al aire libre, y este último coche destrozado y lleno de basura es el símbolo perfecto del fracaso total del Gobierno en la gestión de nuestras carreteras. Nuestras autoridades son muy rápidas para recaudar impuestos y promocionar el turismo de lujo, pero son incapaces de ofrecer servicios básicos de reciclaje y retirada de vehículos para evitar que nuestro paisaje parezca un vertedero sin ley. El Consell y los ayuntamientos deben dejar de esconderse tras excusas administrativas y limpiar esta inmundicia de inmediato; esta negligencia es un insulto para los residentes y una mancha intolerable para la imagen de la isla.