«Una reclamación que venía desde hace años». Así es como ha definido Ismael Vargas, gerente de AEMIF, la instalación de la grúa en el baño que va a facilitar la vida a tantos usuarios de la asociación, que atiende no solo a pacientes de esclerosis múltiple, sino a todo tipo de patologías con discapacidad física de origen neurodegenerativo.
«Este es un avance más que permite seguir convirtiendo a este centro en una referencia a nivel de rehabilitación de la isla», ha asegurado Vargas. Ahora, es el turno «de comprobar su funcionamiento en el día a día de los usuarios», explica, pero siendo todavía ambiciosos en cuanto a futuras herramientas para ayudar a los pacientes se refiere: «En el gimnasio nos gustaría contar con una grúa con un carril lineal para trabajar la marcha», ha concluido el gerente de AEMIF.
Por su parte, César Castelló, presidente de AEMIF, ha incidido en el funcionamiento y utilidad de esta nueva grúa: «es un recurso con el cual los usuarios pueden movilizarse, pueden ducharse, pueden asearse. Una cosa tan simple, para ellos puede llegar a ser muy complicado, y nosotros se lo ofrecemos», asegura Castelló.
El presidente de AEMIF incide en que este servicio es más complejo de lo que pueda llegar a parecer: «es un servicio muy caro, con una grúa de unas dimensiones muy importantes, que no todo el mundo puede tener en sus casas, y para su uso es necesario un personal especializado».
Utilidad
De esta grúa se beneficiarán todos los usuarios, tanto del centro de día, que son una quincena, como de terapia, que son una treintena. Francisca Sala, terapeuta ocupacional y del servicio de accesibilidad universal de AEMIF, asegura que esta nueva grúa «es una adquisición muy buena, porque puede utilizarse para diferentes objetivos. Por un lado, los trabajadores pueden manejar de manera más cómoda a los usuarios para cambiarles o llevarles al aseo». De cara a los propios usuarios, asegura que tiene mucha funcionalidad en aspectos como la rehabilitación «trabajamos mucho actividades diarias, y poder trabajar el hacer tareas que puedan parecer tan simples como lavarse los dientes mientras se está de pie nos ayuda mucho», detalla la terapeuta ocupacional.
La respuesta de los usuarios, asegura Sala, ha sido «muy positiva al comprobar ese alivio y ayuda a la hora de ponerse de pie».
El presupuesto
La grúa ha costado 17.000 euros, que han sido financiados de manera íntegra por parte del Ayuntamiento de Sant Josep. Por ello, el alcalde del municipio, Vicent Roig, ha acudido a la presentación, donde ha asegurado que «con este recurso se ayuda en sus labores y tareas a los usuarios de la asociación» y ha querido agradecer a AEMIF: «El trabajo que hacen para ayudar a tener una vida digna en los momentos más complicados y por ofrecer un respiro a todas esas familias que se ven golpeadas por las dificultades y necesidades diarias». Roig, por último, ha asegurado que «ahora nos proponemos ir a por la próxima, que los recursos son necesarios y hay que actualizarlos y mejorarlos».
De hecho, ha tenido que venir una empresa desde la península para instalar esta grúa porque no había ninguna empresa en la isla que pudiera llevar a cabo esta instalación.
Desde AEMIF aseguran que, una vez comprobado el funcionamiento de esta primera, confían en poder llegar a contar con una segunda.