El Ayuntamiento de Eivissa anunció este miércoles en un comunicado su decisión de sacar de la zona de la playa de sa Punta, en es Viver, las embarcaciones que desde hace décadas fondean allí. En su nota, Vila ha explicado que el objetivo de la decisión es «proteger el litoral y evitar los fondeos ilegales» tal y como ya se ha hecho en la bahía de Talamanca. Esta decisión ha tomado por sorpresa a los miembros de la Asociación de Patrones de Barcos de Punta de Baix, que agrupa a los propietarios de las 45 embarcaciones que fondean habitualmente en la zona. Así lo ha indicado en declaraciones a Periódico de Ibiza y Formentera su portavoz, Javier Tur, quien ha asegurado que estos propietarios no son «ni piratas ni ilegales».
Tur ha explicado que muchas de estas embarcaciones fondean en la zona desde los años 70 y ha recordado que la asociación se constituyó legalmente en 1991 «sin ningún ánimo de lucro». Desde entonces, ha añadido, la entidad «ha trabajado con todos los alcaldes que ha tenido Ibiza» y ha mantenido los fondeos «con permisos firmados por algunos de ellos». En 2023, ya con Rafa Triguero al frente del Consistorio, la entidad se reunió con él porque «empezó a llegar mucha gente de fuera de la asociación a fondear». De aquel encuentro la asociación se quedó con la idea de que la voluntad del Ayuntamiento era mantener los fondeos. En 2025, se decidió recuperar esta zona, que siempre había sido «un alguer», como playa. Y ahora, sin previo aviso, el Ayuntamiento ha decidido que los fondeos ya no están permitidos.
«Nadie hace negocio»
«La condición número uno para estar en la asociación es que con esto no se hace negocio», ha subrayado Javier Tur, «algunos socios fueron pescadores profesionales y hoy tienen ahí su barco para salir a pescar como hacemos todos o para simplemente disfrutar del mar. No hay nadie que haga negocio». También denunció que esta decisión del Consistorio obligará a los propietarios de las embarcaciones a buscar otro lugar en el que dejarlas. Algo prácticamente imposible hoy en día en Ibiza: «Desde lo que pasó con el Club Náutico, no hay amarres para la gente de aquí. Si nos echan, no sabemos a dónde podremos llevar los barcos porque no podemos optar de ninguna manera a alquilar un amarre».
Javier Tur también ha lamentado que en la Ibiza de hoy en día los residentes no tengan opciones para tener su propio barco. Y ha mostrado su incredulidad ante la decisión de un Ayuntamiento que, incluso, les solicitó «una lista de los miembros de la asociación para estar identificados si venía la Guardia Civil». Tur recordó otros momentos de colaboración de la entidad con las administraciones y puso como ejemplo la etapa en la que un ingeniero de la asociación redactó, «a petición de Triguero», un proyecto «para regular los fondeos».
Ahora, ante la decisión del Ayuntamiento de cerrar este espacio, la asociación ha solicitado una reunión con el alcalde con el fin de que este les explique la razón y las alternativas con que cuentan. «Nosotros no queremos una guerra», concluyó el portavoz de la Asociación de Patrones de Barcos de Punta de Baix, «en Ibiza hay elementos como las casetas varadero que se conservan porque forman parte de nuestra cultura. Con estos barcos, que no tienen más de 6.5 metros, debería suceder lo mismo.
Nosotros somos una asociación sin ánimo de lucro. Pagamos al entrar 150 euros cada uno y ese dinero lo destinamos a las barquitas que tenemos para ir a los barcos, a hacer reparaciones y poco más. Aquí no hay ningún pirata».
Eso os pasa por ser de aquí, si fuerais VIP con yates grandes y mucha pasta podrías amarrar donde quisierais como podemos ver todos los veranos