El equipo de gobierno de Ayuntamiento de Sant Josep ignoró durante tres meses un informe de su propia Policía Local que advertía de la ilegalidad de varias señales de tráfico instaladas en un tramo considerado de alta siniestralidad en Cala de Bou.
Según ha denunciado el concejal del PSOE, Vicent Roselló, el Ayuntamiento colocó en noviembre de 2025 una docena de señales que fijaban un límite de velocidad de 29 kilómetros por hora en la calle des Caló de Cala de Bou. Apenas dos días después, la Policía Local emitió por escrito un informe en el que advertía de que dichas señales eran contrarias a la normativa vigente.
«El equipo de gobierno tardó tres meses en hacer caso. Tres meses. En un tramo de alta siniestralidad. Esto no es un error administrativo, es una decisión», explicó Roselló, quien subrayó que no fue hasta enero cuando se volvieron a instalar las señales originales que marcaban el límite en 30 kilómetros por hora.
El edil socialista explicó que en el pleno de noviembre su grupo pidió explicaciones sobre las señales irregulares. Según su versión, el concejal Vicent Torres confirmó la existencia del informe policial, pero se negó a facilitarlo. En diciembre, añadió Roselló, prometió trasladarlo cuando «lo hubiera leído primero», y no fue hasta febrero de 2026 —tras tres requerimientos consecutivos en sesión plenaria— cuando el documento llegó finalmente a manos de la oposición.
«El motivo de tanta opacidad ahora es evidente: el informe, fechado el 16 de noviembre, dejaba claro desde el primer momento que las señales eran ilegales y debían retirarse de inmediato. El equipo de gobierno lo sabía y decidió ignorarlo», afirmó el concejal del PSOE.
Desde el grupo socialista reclaman ahora que se aclare quién ordenó instalar estas señales irregulares en un tramo peligroso, cuánto ha costado a los vecinos de Sant Josep su compra, instalación, retirada y sustitución, y quién asumirá la responsabilidad política por haber desoído durante tres meses el criterio de los propios agentes municipales.
Para Roselló, «en Sant Josep no ha habido un error de gestión, sino una elección: la de mantener señales ilegales en una calle peligrosa y ocultar el informe que lo demostraba». Una actuación que, a su juicio, responde a «mala praxis, opacidad y una falta absoluta de respeto hacia los vecinos y hacia la institución».
Este periódico ha intentado sin éxito recabar la versión del Ayuntamiento de Sant Josep.