El Govern balear acaba de aprobar mediante un orden del conseller de Economía, Hacienda e Innovación, Antoni Costa; una medida fiscal que pretende aliviar la presión para residentes en las Pitiusas en el acceso a la vivienda, que sigue siendo uno de los principales problemas.
A partir del 1 de marzo de 2026, el límite del valor de la vivienda para poder aplicar beneficios fiscales en la compra de vivienda habitual aumentará hasta los 378.212 euros en Ibiza y Formentera. Esto supone un incremento del 40 % respecto al umbral anterior, fijado en 270.151,20 euros.
Hasta ahora, los tipos reducidos del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP) solo podían aplicarse si el valor de la vivienda no superaba los 270.151,20 euros.
Sin embargo, ese límite había quedado desfasado en las Pitiusas, donde los precios medios de compraventa superan ampliamente esa cifra. Según los datos oficiales de 2024 del Observatori de l’Habitatge de les Illes Balears utilizados por el Govern, el valor medio estimado de una vivienda tipo de 90 m2 en Ibiza es de 459.135 euros (5.101,50 €/m2), mientras que en Formentera, la media ronda los 594.495 euros (6.605,50 €/m2).
Dado que la normativa permite incrementar el límite hasta un máximo del 40 %, el Govern ha aplicado ese porcentaje máximo en ambas islas.
El objetivo es que un menor de 30 años o alguien con una discapacidad igual o superior al 33 % siga sin pagar nada a la Hacienda balear por la compra de su primera residencia si ésta no supera los 270.151 euros, y el 8% de lo que supere este importe siempre que no vaya más allá de los 378.212.
Si tiene menos de 36 años o se trata de padres e hijos de alguien con discapacidad, abonará por el citado tributo un 2% en los primeros 270.151 euros y el 8% entre esa cantidad y el nuevo tope de 378.000.
En el caso de las primeras residencias, con carácter general el pago será del 4% en ese primer tramo, y del 8% en lo que supere esa cantidad hasta el nuevo valor máximo.
Eso supone la posibilidad de ahorrarse cantidades que pueden superar los 10.000 euros, según se apunta desde ese departamento autonómico.
En estos casos, podrán aplicar tipos reducidos del 4 %, del 2 % o incluso del 1,2 % (según el supuesto), pero únicamente hasta el nuevo límite de 378.212 euros. La parte del precio que supere esa cantidad tributará al tipo general.
Adaptación a la realidad
El Ejecutivo autonómico justifica la decisión en el fuerte incremento del precio de la vivienda en las islas con mayor presión inmobiliaria, como Ibiza y Formentera, donde la combinación de demanda internacional, escasez de suelo y atractivo turístico ha disparado los valores.
En lugar de calcular los límites por municipio —lo que podría generar desigualdades—, el Govern ha optado por fijar el criterio por islas (a propuesta de la Felib), utilizando datos reales de compraventas declaradas en 2024.
Utilizando el mismo criterio, el límite en la isla de Mallorca se incrementa un 14 % y pasará a ser de 307.089 euros, mientras que en Menorca no se incrementará ya que el precio medio en esta isla es inferior al umbral actual.
En cualquier caso, la intención del Govern también es incrementar el límite en Menorca, pero en su caso se llevará a cabo modificando la ley con una enmienda a la Ley de Proyectos Estratégicos.