El ataque de dos rottweilers a una bóxer que acabó con la vida de la perra Lihka, de tan solo 3 años, ha conmocionado a los residentes ibicencos, que han mostrado su apoyo a Vanessa, dueña de la perra fallecida. Según ha relatado Vanessa en sus redes sociales, los hechos tuvieron lugar el pasado 21 de febrero cuando se encontraba paseando junto a Lihka en una zona montañosa del municipio de Sant Josep de sa Talaia. «Fue el día más duro de mi vida», ha asegurado en la publicación.
Los dos perros se cruzaron por su camino mientras la mujer paseaba junto a su perra, que iba atada con correa, «como siempre». Según ha detallado, los canes se abalanzaron sobre Lihka «de forma brutal», mientras trataba de separarlos como podía: «Lancé piedras, di patadas y metí las manos para intentar protegerla. Durante el ataque también fui mordida, necesitando puntos de sutura en ambas manos y atención médica por múltiples lesiones. A pesar de todo, no pude salvarla», ha lamentado.
Tal y como ha explicado Vanessa, parece ser que este no es un caso aislado. Y es que, según vecinos de la zona, estos dos perros habrían protagonizado otros incidentes anteriormente con otros animales e incluso con personas.
Por otro lado, la mujer afirma que los hechos ya han sido denunciados ante las autoridades, a las que ha querido agradecer «el trato humano, la empatía y el apoyo recibidos por parte de la Guardia Civil, Policía Local y equipo sanitario, y, en especial, al Clínica Veterinaria San Jorge».
En cuanto a la denuncia, Vanessa asegura que no ha hecho pública esta situación «por venganza». Su intención no es más que la de exigir responsabilidades y que se adopten las medidas necesarias para que no se repitan situaciones similares, porque «pasear con tu perro atado no debería acabar en tragedia».
Cabe recordar que el coordinador insular de PACMA en Ibiza, Olivier Hassler, señaló a principios de esta semana que la muerte de Lihka tras el ataque de dos PPP no debe entenderse como un hecho aislado, sino como la consecuencia de una falta de responsabilidad en la tenencia de animales y de una insuficiente actuación preventiva por parte de la administración local.
En este sentido, reclamó al Ayuntamiento un refuerzo de la vigilancia en caminos y zonas rústicas, la detección temprana de situaciones de tenencia irregular o falta de control y la tramitación diligente de los expedientes que correspondan.
Hay que sacrificarlos