Marco creció entre los fogones del bar Jolly en su Alessandria natal, una ciudad situada al norte de Italia. El local abrió allí sus puertas en 1971.
Desde el pasado mes de abril, su ‘filial’ ibicenca se encuentra en pleno centro de Vila, en la avenida de España número 16.
En este local, los clientes podrán degustar las sorprendentes ‘focaccias’, elaboradas de manera artesanal con harina integral y que necesitan hasta dos días de preparación. En una jornada cualquiera, en Jolly pueden vender unas 40 focaccias.
«Ahora tenemos una nueva elaborada con speck, queso brie, nueces y miel. Además, el café también es el auténtico italiano», destaca Marco.
Si en invierno sus clientes son trabajadores y vecinos de la isla, en su primer verano han atendido a decenas y decenas de turistas atraídos por sus especialidades italianas.
Los desayunos en Jolly pueden completarse con zumos naturales o el famoso ‘açaí’ acompañado de frutas y cereales.
Para el mediodía, su menú compuesto por los mejores platos italianos atrae también a un buen número de clientes gracias a delicias como lasañas o ‘parmigianas’ de berenjena.
Los ‘cannolis’ artesanales rellenos de diferentes sabores o una tarta de manzana y canela son algunos de los postres que también se podrán encontrar en Jolly.
«Aunque hay mucha oferta de comida italiana, la gente valora mucho lo que hacemos. Recibo muy buenas palabras de los clientes. Casi todos me dicen que todo lo que han probado está muy bueno. Hemos abierto con mucha ilusión pensando en trabajar una larga temporada en la isla», reconoce Marco.
Jolly Bar abre todos los días del año, de 9 a 19 horas, en la avenida de España número 16, en Ibiza.