La consellera de Bienestar Social del Consell de Ibiza, Carolina Escandell, ha comparecido este martes para dar explicaciones sobre la pelea multitudinaria ocurrida este lunes en el centro de menores Pare Morey, en sa Coma, donde se vieron implicados cerca de una treintena de menores migrantes no acompañados.
Según ha detallado Escandell, los hechos se iniciaron con «una trifulca entre menores» en la unidad de primera acogida y fueron escalando debido al elevado número de jóvenes concentrados en el recinto, hasta el punto de que fue necesaria la intervención de la Guardia Civil. La consellera ha querido subrayar que «en ningún momento fue una agresión directa a los trabajadores». Una monitora resultó afectada al intentar mediar en la pelea, aunque se encuentra bien y continúa con seguimiento médico «sin que haya sido nada de gravedad».
28 menores implicados
Escandell ha confirmado que el número de implicados ronda los 28 menores, aunque la pelea comenzó con un grupo más reducido y se fue ampliando «por efecto contagio». En este tipo de situaciones, se formula una denuncia colectiva y se comunica todo lo ocurrido a la Guardia Civil.
Uno de los jóvenes implicados responde a un perfil de conducta que ya estaba en seguimiento y para el que se tramita su traslado a un centro especializado fuera de la isla. La consellera ha recordado que el Consell de Ibiza ha intentado en dos ocasiones licitar un recurso específico para trastornos graves de conducta en Ibiza, pero ambos concursos quedaron desiertos por falta de entidades interesadas.
«Esto tenía que acabar pasando»
Durante su intervención, Carolina Escandell ha insistido en que la situación «era previsible» debido a la fuerte presión migratoria que, a su juicio, soporta la isla. «Tenemos una circunstancia sobrevenida, una ruta migratoria completamente descontrolada que estamos obligados a gestionar», ha afirmado.
Ha diferenciado entre el circuito tradicional de protección de menores y la gestión de la llegada de menores en patera, de los que, ha dicho, se desconoce su perfil y circunstancias hasta que llegan a la isla. «No sabemos cuántos van a llegar ni en qué condiciones. Nos los encontramos en la puerta», ha señalado.
Como ejemplo, ha indicado que la semana pasada llegaron nueve menores en 24 horas. En la actualidad, el centro de Pare Morey alberga a más de 50 menores migrantes, frente a la veintena que había en 2019. Según ha explicado, el número de menores tutelados se ha multiplicado por cuatro desde el inicio de la actual ola migratoria, mientras que el personal se ha incrementado «casi por tres».
Falta de personal y recursos
La consellera ha rechazado las críticas sobre una supuesta falta de contratación y ha asegurado que se han activado plazas estructurales, fijos discontinuos y contratos de emergencia, además de recursos gestionados por el tercer sector. No obstante, ha reconocido que las bolsas de empleo quedan en ocasiones vacías por la falta de personal asistencial en la isla, una carencia que afecta también a sanidad y fuerzas de seguridad.
«Somos un territorio pequeño, muy sensible, y con una falta estructural importante de personal asistencial», ha advertido, reclamando más apoyo del Gobierno central. Escandell ha lamentado que, pese a haber solicitado reuniones y recursos, no hayan obtenido respuestas suficientes sobre el origen y consolidación de la ruta migratoria hacia Ibiza.
La consellera también ha respondido a las críticas del PSOE que acusan al Consell de «secuestro» o trato delictivo hacia los menores. Ha negado rotundamente estas afirmaciones y ha recordado que se trata de centros abiertos, donde los jóvenes tienen protocolos de entradas y salidas, están escolarizados o participan en programas formativos y laborales.
Asimismo, ha explicado que cuando llegan madres con bebés, aunque no sea competencia directa del Consell, se habilitan recursos para evitar separaciones mientras se tramita su situación administrativa.
Refuerzo de la seguridad
En cuanto a la seguridad, Carolina Escandell ha señalado que ya se había reforzado la vigilancia la semana pasada y que se seguirá haciendo «todo lo que haga falta», aunque ha advertido de la complejidad de actuar en centros abiertos con menores, donde la intervención está sujeta a protocolos muy estrictos.
«Estamos desvirtuando completamente el servicio de protección. Esto no es solo protección, es migración, y necesita otros circuitos», ha concluido, insistiendo en que mientras no se aborde el problema de fondo, la administración seguirá «poniendo tiritas sobre una herida infectada».
Las denuncias colectivas no sirven para nada. Mejor individuales. Cada caso es un mundo colectivamente que le haran? Nada pq para cumplir pena los menores volveran a ese centro ya que no hay otra cosa. Donde estan las ongs cuando se pasa el marron al consell? Cobran hacen el paripé con voluntarios y después otra patera y así hasta el infinito. Tanto mamoneo NO se entiende.