La Agrupación Empresarial de Agencias de Viajes de Baleares, AVIBA, aseguró ayer que el conflicto bélico desatado en Oriente Medio abre varios escenarios con resoluciones distintas para cada cliente afectado. Por un lado, se encuentran los viajeros que habían adquirido un paquete vacacional para uno de estos destinos y, por otro, hay muchos ciudadanos de Baleares desplazados ya a estos países.
Según reconoció el presidente de la patronal, Pedro Fiol, incluso la jornada festiva del pasado lunes fue prácticamente inexistente para muchas agencias, «colgadas del teléfono para ver cómo dar asistencia a los usuarios».
Fiol explicó que el impacto económico en relación al paquete vacacional será mayor para las agencias puesto que deberán asumir costes operativos a diferencia de los casos en los que el viajero sólo adquirió un billete. Sin embargo, la asistencia se está ofreciendo por igual puesto que la máxima prioridad es atender a ciudadanos que se encuentran en estos países y no pueden volver, según comentó.
Según AVIBA, el número de residentes en Baleares afectados por la crisis de Oriente Medio podría rondar las 600 personas, de las cuales la mitad ya habrían podido regresar.
«La suerte, por llamarlo así, es que esto se ha producido en marzo, cuando muchos trabajadores fijos discontinuos ya han sido llamados. Esto nos llega a pasar en enero, cuando realmente se producen muchos movimientos, y el impacto hubiera sido mucho mayor», comentó Fiol.
El presidente explicó que si alguien había adquirido un paquete vacacional para viajar en breve a lugares como Emiratos Árabes o había reservado un crucero por el Golfo Pérsico, muy demandado en esta época del año, lo más probable es que se cancele el producto y se reembolse el dinero. Otro escenario diferente son los viajeros que tenían previsto viajar a Doha o Dubai simplemente para hacer una escala en su trayecto hacia otros destinos. En estos casos, Fiol explicó que puede existir todavía margen de maniobra y cambiar el aeropuerto de escala, evitando parar en las zonas en conflicto.
«Otros viajeros que iban a Tailandia o India y que no hacían estas escalas tienen miedo y hablan de cancelar sus vacaciones. Sin embargo, aquí ya habría que aplicar la normativa, con las penalizaciones pertinentes, porque en estos vuelos no hay peligro para la integridad física de nuestros clientes», señaló Fiol, quien reconoció que el miedo es algo muy subjetivo, por lo que muchas personas están estos días consultando qué hacer con sus vacaciones.
Para aquellos viajeros atrapados en los países en conflicto, el presidente reiteró que las embajadas deben estar a la altura y atender como corresponde a los españoles que no pueden regresar. «Falta una reacción mayor por parte del Gobierno y debería comenzar a pensar en vuelos de repatriación desde lugares donde los ciudadanos no pueden volver», consideró.
Nada más abrir el martes, en una agencia de Ibiza como Viajes Némesis comenzaron la jornada manteniendo conversaciones con clientes preocupados por sus viajes. «Tenemos abiertas hasta 20 conversaciones a la vez con distintas personas. Hay preocupación», señalaron.