La restauradora y empresaria Alba Pau ha recibido este viernes un reconocimiento en el acto institucional organizado por la Comunidad de Madrid con motivo del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, celebrado en la Real Casa de Correos, sede del Gobierno regional.
Durante la ceremonia, presidida por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, Alba Pau ha sido distinguida por su trayectoria personal y profesional, así como por su implicación social en la ayuda a menores en situaciones de vulnerabilidad.
Visiblemente emocionada, la restauradora — nacida en Banyoles pero afincada en Ibiza desde hace décadas, donde dirige el restaurante Can Pau— agradeció el reconocimiento y lo calificó como «una sorpresa maravillosa». En su intervención, destacó el valor del trabajo que realiza a través de la Fundación Conciencia y de la Plataforma Sociosanitaria dedicadas a apoyar a niños que han sufrido situaciones extremas como «bullying, abusos, violaciones o intentos de suicidio».
«Son realidades que nunca deberían existir y que a veces algunos prefieren no mirar. Nosotros decidimos enfrentarlas con valentía y compromiso», afirmó en su discurso, subrayando que acompañar a estos menores en su dolor supone «enfrentarse a lo más difícil que puede vivir un niño en nuestra sociedad».
Pau explicó que, aunque quienes trabajan en este ámbito no lo hacen buscando reconocimiento, gestos como el recibido en el acto institucional sirven de impulso. «De vez en cuando necesitamos una palmadita, un ‘lo estáis haciendo bien’. Hoy, con este gesto, me lo estáis diciendo todos», señaló.
En su discurso también habló de las dificultades de conciliar la vida familiar con el emprendimiento y el compromiso social, recordando los años en los que sacó adelante su negocio mientras criaba a sus tres hijos: Eduard, Jordi y Quim. «He robado muchas horas a mis hijos. Una mujer sola con un negocio intentando conciliar hace malabares constantes, con renuncias y cansancio», explicó. Sin embargo, aseguró que ahora, ya adultos, sus hijos comprenden que su mayor felicidad siempre ha estado en ayudar a otros niños que lo necesitaban.
La empresaria quiso agradecer igualmente el apoyo de las personas que la han acompañado en su labor diaria, así como de las responsables de las entidades con las que colabora, Marisina Marí y Antonia Ramon, a quienes definió como «luz en los momentos más oscuros y maestras de vida».
Para finalizar, dedicó unas palabras a su familia, especialmente a sus tres hijos y a su nieta, Olimpia, a quienes describió como «su motor y su mayor aprendizaje». Alba Pau concluyó reafirmando su vocación: «Si volviera a nacer, volvería a elegir la restauración, volvería a elegir Ibiza y volvería sin dudarlo a dedicar mi tiempo y mi energía a los niños que más lo necesitan».
«De vez en cuando necesitamos una palmadita, un ‘lo estáis haciendo bien’. Hoy, con este gesto, me lo estáis diciendo todos»
El reconocimiento entregado en el acto institucional del 8M pone en valor la labor de mujeres que, desde distintos ámbitos profesionales y sociales, contribuyen a mejorar la sociedad y a impulsar la igualdad.
El acto
La lucha de las mujeres iraníes ha protagonizado el acto institucional de la Comunidad de Madrid por el 8M, Día Internacional de la Mujer, en el que se ha reconocido también a mujeres emprendedoras e investigadores.
Este año, se ha premiado la lucha de las mujeres iraníes por su libertad; a la política y activista mexicana Alessandra Rojo; a la empresa española Ausonia; al ginecólogo Juan Vidal, actual jefe de Ginecología del Hospital Ruber Internacional; la revista Yo Dona; a la doctora en Biomedicina Isabel Calvo, primera española en proclamarse campeona mundial amateur de artes marciales mixtas; la doctora en Biofísica Eva Nogales, y a la empresaria y restauradora ibicenca Alba Pau.
En su intervención, la presidenta regional ha pedido que se deje a cada persona celebrar este día «como considere» y ha subrayado que Madrid está hecho cada día de «hombres y mujeres que defienden una vida en igualdad, ante la ley y las oportunidades».
En concreto, se ha referido a la lucha de las mujeres iraníes ante lo que ha pedido acabar con «discursos cobardes y bienquedas» mientras «se mira para otro lado» en Irán donde mujeres y niños están siendo «torturados».
Ayuso se ha mostrado «orgullosa» de recibir a mujeres iraníes que son «fiel testigo» de lo que está sucediendo en su país y en otros del mundo donde Occidente a veces «no ha mirado por no querer ver, no querer saber y desconocer», algo que considera que «no se puede permitir».
Qué gran presidenta tienen los madrileños!