El Ayuntamiento de Sant Josep salió el martes al paso de las críticas vertidas por los socialistas por la «renuncia» del PP a una finca que un matrimonio legó con la voluntad explícita de construir una residencia para personas mayores y dependientes. En este punto es preciso recordar que los socialistas josepins tacharon de «vergonzosa traición» al pueblo de Sant Josep esta renuncia, asegurando que la decisión no es fruto de la casualidad ni de impedimentos técnicos insuperables, sino que responde a «una operación diseñada para favorecer intereses privados en detrimento del bienestar público». Para los socialistas, resulta «especialmente inaceptable» que el PP se escude en la condición de suelo rústico de la parcela para declarar el proyecto como inviable, cuando el Ayuntamiento tiene la potestad de tramitar declaraciones de interés general para infraestructuras de uso comunitario. En este sentido, criticaron la «falta de voluntad política» para impulsar el proyecto, dando una «auténtica bofetada a las necesidades sociosanitarias de los vecinos».
Desde Sant Josep recordaron que la inviabilidad de ubicar una instalación en el emplazamiento propuesto ya había sido advertida en distintos informes técnicos, tanto por la normativa vigente en la legislatura pasada sobre los usos del suelo rústico como por los servicios de Urbanismo del Consell y de Servicios Sociales del Govern.
Desde el equipo de gobierno señalaron, además, que esta cuestión ha sido explicada «en varias ocasiones», también en el pleno municipal, y consideran «llamativo» que el PSOE intente ahora generar polémica sobre un asunto que, según expresaron, conoce desde hace años.
Según el Consistorio josepí, el propio proyecto básico encargado durante la anterior etapa de gobierno socialista ya recogía en su memoria las dificultades para desarrollar la instalación en la parcela propuesta. En las conclusiones del documento, el técnico redactor advertía de que la implantación del equipamiento presentaba «sustanciales dificultades» debido a las características topográficas del terreno, el área disponible para la edificación y las calificaciones urbanísticas de los suelos, que «no resultan ser las más adecuadas para el fin pretendido».
El informe señalaba además que estos condicionantes podían «entorpecer, cuando no imposibilitar, su viabilidad urbanística y funcional». A la vista de esta documentación, desde el Ayuntamiento de Sant Josep consideran «una lástima» que quienes encargaron el proyecto utilicen ahora este asunto «de forma torticera», pese a que subrayaron, se trata de una cuestión «suficientemente explicada y debatida».
El gobierno municipal sostiene también que el PSOE conoce estos informes al menos desde diciembre de 2021, fecha en la que se firmó la memoria del proyecto básico, y reprochó a los socialistas que hayan guardado silencio hasta ahora. En este sentido, muestran su sorpresa por lo que califican como el «estallido» de críticas del partido tras la reciente publicación de una noticia en un medio de comunicación local. Finalmente, Sant Josep reiteró su compromiso con las personas mayores del municipio.
El holandés que la compre seguramente no tendrá tantos problemas urbanísticos para construirse un chaletazo de tres pares de c*jones