El presidente del Consell d’Eivissa, Vicent Marí, ha remitido este mismo miércoles una carta al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, solicitando al Gobierno que refuerce los mecanismos necesarios para frenar la ruta migratoria entre Argelia y Baleares.
Desde la máxima institución insular de Ibiza han explicado que esta petición se refiere al impacto que esta situación provoca en los servicios públicos de la Isla, especialmente en el sistema de protección de menores.
En el escrito, el presidente advierte de que la evolución de esta ruta ha causado un incremento «exponencial e insostenible» de la llegada de pateras a Ibiza, generando una creciente presión sobre los servicios asistenciales del Consell.
No es la primera vez que el Consell d’Eivissa se dirige al ministro Marlaska para pedirle que reaccione y tome medidas. «Como ya le hemos trasladado en anteriores comunicaciones, la situación lejos de estabilizarse ha continuado agravándose. La llegada constante de embarcaciones a través de la llamada ruta balear ha tensionado de forma notable la capacidad asistencial de la administración insular», ha expresado el presidente Vicent Marí. A continuación, el presidente del Consell d’Eivissa le detalla que la institución ha pasado de tener 22 trabajadores dedicados a la atención residencial de menores a contar con 156 profesionales. Además, si en 2019 existían dos centros de acogida residencial, actualmente en la Isla operan 11 centros destinados a atender el flujo de menores que llegan a la isla de Ibiza.
El presupuesto
En 2018, ha destacado el presidente, el Consell gestionaba un presupuesto de 2,5 millones para esta atención, pasando a los más de 12,3 millones en 2025. «Pese a ello, la situación continúa siendo extremadamente compleja y cada vez más difícil de sostener. Como entenderá ministro, no se trata únicamente de una cuestión presupuestaria, si bien es cierto que está asfixiando a este Consell, sino de garantizar una adecuada prestación de los servicios públicos, la correcta atención a menores y la cohesión social de nuestro territorio», según se lee en la carta remitida al ministro Marlaska.
En este sentido, el presidente insular de Ibiza le explica en la misiva que «la saturación y la falta de medios ha provocado recientemente una pelea multitudinaria en uno de los centros que ha tenido como resultado la baja laboral de una de las monitoras herida leve al intentar mediar en la reyerta». Esta saturación, según ha expresado el presidente insular, «agrava aún más la dificultad para estabilizar a la plantilla y encontrar trabajadores para atender un servicio desbordado, dado el uso que se está haciendo de un sistema pensado para proteger menores en situaciones puntuales de desamparo, pero en ningún caso un fenómeno migratorio que es estructural y excede las competencias insulares».
Por ello, ha solicitado medidas para eliminar la ruta balear y promover acuerdos con Argelia que permitan evitar la salida de pateras desde sus costas, avanzando también en instrumentos bilaterales que faciliten el retorno de los menores migrantes a sus familias.
El presidente ha exigido una respuesta «firme y coordinada» al Gobierno puesto que la situación requiere de su actuación decidida, según ha concluido. «La persistencia de esta ruta migratoria, así como la actuación de redes mafiosas que se aprovechan de la vulnerabilidad de las personas para lucrarse, exige una respuesta firme y coordinada por parte del Gobierno de la nación», ha precisado. En este sentido, desde el Consell d’Eivissa con Vicent Marí a la cabeza, reiteran «formalmente» la solicitud para que el Ministerio del Interior, dirigido por el ministro Marlaska, «impulse y refuerce todos los mecanismos necesarios para eliminar la ruta balear, promoviendo acuerdos con Argelia que permitan prevenir la salida de embarcaciones desde sus costas y avanzar en instrumentos bilaterales que faciliten el retorno de los migrantes menores a sus entornos familiares», concluye el presidente Vicent Marí en su carta a Marlaska.
Las cifras
Los datos de llegadas a Baleares y, en concreto, a Ibiza y Formentera hablan por sí solos. En este sentido, en todo el año pasado más de 7.300 migrantes arribaron a las costas de Baleares a bordo de unas 400 pateras, alcanzando así el récord histórico tanto de personas arribadas como de desaparecidas en la ruta argelina, que se estima en más de un millar. El número de migrantes llegados en 2025 (7.321) es un 24,5% superior al registrado el año anterior. Por islas, durante el año han llegado 2.683 personas a Formentera; 482 a Ibiza; 4.029 a Mallorca; y 11 a Menorca. Lejos de disminuir o estancarse, la cifra de llegadas va a más, pues sólo en lo que llevamos de año (es decir, dos meses completos y 12 días de marzo) han llegado a las Pitiusas casi medio millar de migrantes (en concreto, 497 personas). Actualmente, el Consell d’Eivissa tutela a 119 menores de los que unos 60 son menores migrantes no acompañados.
El 26 de septiembre del año pasado el gobierno declaró "ruta migratoria" Baleares. Desde entonces, tras unas semanas previas a esas fechas, donde fueron muchos los titulares solicitando dicha ruta se hizo el silencio, incluso el señor Mari y la presidenta del gobern Balear se pasaron por Bruselas a recoger las instrucciones Después le han seguido las nuevas lanchas de salvamento, los radares, los barracones, las 56 ambulancias y millones de euros. También el Frontex, que es la policía migratoria de la comunidad europea que es la que lleva el "control" al declararse tal ruta. La campaña electoral no cesa, la vivienda no es una opción en Ibiza como propuesta y la inmigración le come la tostada a cierto PPartido político.