El propietario de Can Dog deberá sentarse ante el juez el próximo 28 de abril para responder al impago de hasta siete nóminas a uno de sus trabajadores. Se da la circunstancia de que el denunciante es el propio hijo del controvertido empresario, el mismo que denunció ante el Consell de Ibiza la lamentable situación de los animales acogidos en el centro.
«Me atacó un perro el pasado mes de julio. Me encontré solo porque desde hacía ocho meses allí no había personal y todo era un caos. Sin embargo, mi padre aseguraba que los animales estaban bien atendidos. Le daba todo igual», explicó esta persona a Periódico de Ibiza y Formentera. Tras años trabajando en el centro, el empresario quedó a deber a su propio hijo siete nóminas y el despido. Por el momento, el afectado no puede percibir el paro hasta que haya una resolución judicial.
El denunciante explicó además que es uno de sus hermanos el que figura como administrador de todas las propiedades del padre, probablemente para eludir así determinadas responsabilidades. También afirmó que, en contra de lo que algunos aseguraron cuando cerró Can Dog, el propietario del centro no está delicado de salud ni tiene problemas de memoria.
«Este hombre va a hacer dinero a costa de la vida de cualquier animal», afirmó.
A finales de 2025, los servicios veterinarios del Consell Insular concluyeron su labor inspectora en el antiguo núcleo zoológico de Can Dog. Esta intervención se enmarcó en un expediente abierto por un posible incumplimiento de la normativa vigente en materia de bienestar y sanidad animal, lo que provocó el cese de su actividad como residencia y núcleo zoológico.
A lo largo de los meses de octubre y noviembre del pasado año se llevaron a cabo inspecciones de seguimiento en las instalaciones. Durante una visita en octubre se documentó la presencia de 41 perros, de los cuales 30 no estaban registrados a nombre de personas directamente relacionadas con Can Dog como titulares o empleados. Esta situación evidenció la persistencia en el incumplimiento de los requisitos esenciales para la autorización y el funcionamiento adecuado de una residencia canina.
Como resultado de estas irregularidades, el 17 de octubre se notificó al establecimiento la baja de su condición de núcleo zoológico junto con la imposición de medidas cautelares.
Según el hijo, varios perros que están ahora a nombre del propietario de Can Dog y que no fueron retirados en su día precisamente por este motivo, se encuentran también en una situación lamentable, algo que ha comunicado al Consell de Ibiza, aunque asegura que no le han hecho caso.
qué está haciendo el consell de ibiza por estos animales? nada.