Una vecina de Sant Josep se ha puesto en contacto con Periódico para manifestar su preocupación sobre las «barreras metálicas que pusieron a cada lado de la carretera de Ibiza a Sant Josep, en particular en el kilómetro 4». En este sentido, para ir a la parada de bus «hay que caminar al lado de la barrera, sin acera, con coches y camiones y con la única posibilidad de salvarse cuando un vehículo se acerca demasiado siendo saltar por la barrera y caer a la zanja que hay a cada lado de las barreras», explica Susan Patricia, quien afirma que es pensionista, pero «ya no cooj el bus debido al peligro que hay para llegar hasta la parada».
Esta vecina preocupada señala que por esa zona también transitan madres con sus pequeños en carrito para coger el bus escolar, además de producirse recogida y bajada de pasajeros. «Es un auténtico peligro para todos».
«Comparado con otros municipios que han colocado zona de paso para bicicletas y peatones detrás de unas barreras sencillas de madera, estéticamente más adecuadas para una isla pequeña y al mismo tiempo menos peligrosas, es difícil de entender cómo pueden colocar estas barreras insensatas y peligrosas en esta zona. Creo es importante da de conocer a esta peligrosa situación antes de que haya una desgracia», reflexiona esta vecina.
Para denunciar públicamente una situación que le preocupe puede ponerse en contacto con 'Periódico de Ibiza y Formentera' llamando al 971 190 543 o bien escribiendo un correo electrónico a: redaccion@periodicodeibiza.es explicando qué está pasando y dejando sus datos de contacto.
Hostras, lo que dice por abajo. Cuanto ingeniero. Uno que no sabe conducir y se rompe los espejos, otro que habla de los antiguos postes que efectivamente en este tramo fueron sustituidos por los nuevos y que llevan doble plancha donde no se puede colar nadie. Y luego Vader que dice haber leída la noticia pero no ha visto la foto de lo que son las nuevas. Pero en una cosa coincido, ya que la gente tiene que caminar por la carretera para llegar a las paradas, debería ser obligatorio adecentar un camino detrás de los quitamiedos. Y ojo, caminar por la calzada no está permitido.