La presentación del proyecto de construcción del aparcamiento proyectado en el bulevar Abel Matutes de Ibiza sirvió para mostrar el rechazo mayoritario de los vecinos de la zona a esta gran obra. Aunque la intención del equipo de gobierno municipal era celebrar una reunión con estos residentes para «recoger inquietudes y escuchar sus opiniones», pocos minutos bastaron para que los participantes en el encuentro comenzaran a formular todo tipo de preguntas y consideraciones sobre el proyecto.
Para empezar, el alcalde Rafa Triguero recordó que uno de los principales problemas en Vila es la falta de aparcamiento, unas 4.000 plazas según algunos estudios. Así, tras explorar las condiciones de otras zonas del municipio, el Ayuntamiento concluyó que el bulevar es el único emplazamiento que, por ahora, reúne las condiciones para acoger una instalación de estas características.
A preguntas de los vecinos, Triguero tuvo que justificar por qué apuestan por construir un edificio destinado al aparcamiento de vehículos y no viviendas o por qué no se edifica este parking en otro terreno como pueda ser sa Joveria.
Entre otros detalles del proyecto, el alcalde explicó que la entrada y salida a la nueva instalación se llevará a cabo por la E-10 tras la construcción de unos viales y que sólo se podrá edificar una planta subterránea puesto que, por costes, es inviable construir a más profundidad.
Una de las primeras cuestiones que los ciudadanos formularon al alcalde fue qué pasará con los árboles del barrio. También, si las obras pueden afectar a los edificios de la zona, algo que ya se ha descartado tras estudios geotécnicos.
Sin embargo, los ánimos de los vecinos se fueron calentando cuando uno de ellos planteó el más que probable hallazgo de restos arqueológicos, tal como ha sucedido en otras construcciones de Ibiza provocando grandes retrasos en las obras. En este sentido, Triguero explicó que en más del 80% de la ciudad se prevé la existencia de restos, siendo «prioritario» su estudio y clasificación. El mismo vecino aseguró que el «macroproyecto» sólo provocará polución y ruidos, por lo que se interesó por las medidas que la empresa redactora adoptará para evitarlos.
Uno de los momentos más tensos se produjo cuando el responsable de la empresa aseguró también que, una vez finalice la concesión después de 40 años, se podrán dar otros usos al edificio. Sin dudarlo, los vecinos aseguraron que «se especula con temas que no vamos a ver».
«Ya nos habremos muerto», dijo otro.
Desde la empresa afirmaron que se han encargado de construir más de 100 edificios de aparcamientos en zonas «más complicadas» que la del bulevar y no se han registrado mayores problemas.
«No queremos el parking. ¿Por qué no lo construyen en Can Misses?», señaló otro residente.
«Es la zona con más vida de Ibiza y nos la vais a destrozar», comentó una señora.
Otro participante en la reunión recordó también cómo en 2014 el Ayuntamiento estudió la construcción de un parking subterráneo en el parque Reina Sofía, aunque después esta iniciativa no salió adelante.
Desde el Ayuntamiento, intentando convencer a los vecinos, afirmaron que por el momento se está hablando de un proyecto embrionario y recordaron que los coches no consumen en los comercios de la ciudad, pero sí la gente que puede desplazarse hasta Vila, por lo que es beneficioso para los comerciantes crear estas infraestructuras.
Menos vistas para los residentes en los edificios aledaños; por qué no se construye el aparcamiento en la zona de los Multicines o cuánto durarán los trabajos y cómo afectarán a los alumnos de sa Real, fueron otras preguntas que el alcalde intentó responder.
«¿Pero esto será gratis o habrá que pagar?», comentó otro vecino.
En conclusión, los vecinos del bulevar lamentaron que ellos van a resultar «penalizados» para que otros tantos puedan dejar sus vehículos en esta zona y desplazarse caminando por la ciudad. Sin embargo, según apostillaron también, el bulevar es una de las pocas zonas de Vila donde las cosas «se hicieron bien», es un «pulmón verde», y en los edificios de nueva construcción se proyectaron aparcamientos para los residentes. «No nos parece justo. No queremos el parking», reiteraron.
El equipo de gobierno recoge el ‘feedback’ con los vecinos
La reunión de ayer sirvió para que el equipo de gobierno obtenga el ‘feedback’ de sus vecinos y explicar cara a cara un proyecto de aparcamiento que se ubicará entre el bulevar Abel Matutes y la E-10, en las cercanías del colegio Sa Real. La obra tendrá un coste de 26 millones de euros y contempla un edificio con una planta sótano, cuatro más en superficie, cinco locales comerciales, un parque infantil y otras zonas de ocio para mayores y deportistas.
La nueva instalación tendrá 749 plazas, de las cuales 485 serán subterráneas. La concesionaria deberá destinar un mínimo de 248 a residentes en la zona, que pagarán un máximo de 125 euros mensuales. En cuanto a las plazas en rotación, el precio por hora de estacionamiento ha sido fijado en 3,5 euros. Además, la empresa deberá ofertar bonos por horas, con un precio máximo de 1,75 euros.
Desde el equipo de gobierno señalaron que se trata de «uno de los proyectos más importantes para la ciudad» dados los problemas de movilidad y la falta de aparcamientos. «Lo importante es que el Ayuntamiento no se hipotecará para hacer esta gran obra», destacaron también.
El plazo de concesión se prolongará durante 40 años.
No es pot governar en contra de la voluntat de la ciutadania. Estem governats per un equip prepotent sense criteri ni visió de futur. Quina creu!!