Unas 50.000 mujeres de Ibiza y Formentera de entre 25 y 65 años podrán acceder al programa de cribado de cáncer de cérvix puesto en marcha por la Consellera autonómica de Salud y que tiene un plazo de implementación de hasta 2030. La titular del área, Manuela García, ha presentado este jueves el programa en el Centro de Salud de Vila, desde donde ha hecho un llamamiento para que las mujeres se sometan a esta prueba porque, ha explicado, el cáncer de cérvix no da síntomas y tiene una alta mortalidad.
«Prevenir es la mejor manera de curar», ha subrayado la consellera. García ha explicado que cada año se diagnostican en Baleares unos 60 cánceres de cérvix en mujeres. En el mismo periodo de tiempo, fallecen 24 de estas pacientes. «Es un cáncer con alta mortalidad que no da síntomas», ha afirmado, «y la mejor manera de tratarlo es la prevención. Lo que se persigue con este programa es conseguir diagnósticos muy precoces para que el tratamiento sea más leve y se produzca la curación».
Antes de poner en marcha este programa, se realizó una prueba piloto que, en el caso de Ibiza, se desarrolló en el centro de salud de Sant Jordi. 800 mujeres accedieron a la prueba y se detectaron cinco positivos, además de otros 15 casos de virus de papiloma humano, estrechamente relacionado con el cáncer de cérvix. «Son mujeres cuyas lesiones se podrán tratar y curar para que no evolucionen a un cáncer de cérvix», ha señalado García.
El cribado presentado este jueves en Ibiza tiene como principal novedad que las mujeres a partir de 29 años ya no tendrán que someterse a citologías. En su lugar, recibirán un kit que podrán emplear directamente en el centro de salud o en casa para ser ellas mismas las que se tomen las muestras. La caja contiene un tubo, un hisopo, el manual de instrucciones y los adhesivos identificativos de la prueba. Además, deberán solicitar a la matronal del centro o en el mostrador de administración el documento necesario para llevar a cabo la prueba. Una vez realizada esta, tendrán que depositar el tubo en unos buzones específicos instalados en los centros de salud.
En los casos en los que se detecte presencia del virus del papiloma humano, las mujeres serán llamadas por los centros de salud para someterse a las pruebas y tratamientos pertinentes, según ha explicado la matrona del centro de salud de Vila, María Freixas. Si la prueba no detecta el virus, no contactarán con ellas hasta cuatro años después, cuando las avisarán para que vuelvan a realizarla.
La población se dividirá en dos grupos. Las mujeres de entre 25 y 29 años sí necesitarán hacerse citologías, mientras que las de 30 hasta 65 podrán acceder al kit.
Salud, por otro lado, ha puesto en marcha un programa de vacunación contra el virus del papiloma humano de niñas y niños de 12 años. Además, los adolescentes de entre 13 y 18 están siendo invitados a ponerse la vacuna para alcanzar una mayor cobertura en esas franjas de edad. La vacuna es ahora mismo la única forma de protegerse contra el virus y, por lo tanto ,contra el cáncer de cérvix. La directora general de Salud Pública del Govern, Elena Esteban, ha explicado, por su parte, que «no todas las infecciones por el virus del papiloma acaban en cáncer pero sí en todos los cánceres de cérvix hay virus del papiloma humano».