Un vecino de Sant Joan denunció este lunes las consecuencias que en una zona del municipio de gran valor medioambiental ha provocado un campeonato de tiro al plato disputado este pasado fin de semana. Montones de basura, cajas de cartón y restos de cartuchos eran más que evidentes este lunes a primera hora de la mañana, «todo un desastre y una vergüenza total», según aseguró este residente en declaraciones a Periódico de Ibiza y Formentera.
«No sé por qué se permiten estas competiciones en este lugar. Seguro que en la isla hay sitios para practicar el tiro al plato donde se pueden organizar estas pruebas», insistió.
El ruido que tuvieron que soportar durante casi todo el día los vecinos de la zona -muy cercana a un agroturismo ya abierto- es otra de las desagradables consecuencias de esta práctica.
«Se desplazaron también muchos coches. Este año es la segunda vez que lo hacen y eso que es uno de los pocos sitios preservados que quedan en la isla», insistió.
Este residente, que ayer mismo acudió al Ayuntamiento para recabar información, no descartó impulsar una recogida de firmas para solicitar que no se disputen más campeonatos de este tipo en la zona.
El riesgo de incendios es otra de sus preocupaciones: «Vi un sitio donde se había hecho un fuego y hay que recordar que a partir del 1 de mayo está prohibido».
Ayuntamiento
Desde el Consistorio de Labritja aseguraron entender que este tipo de actividad puede generar molestias «puntuales», especialmente por el ruido asociado a la práctica del tiro, y lamentaron también las incomodidades que esta afición pudiera ocasionar a vecinos, animales domésticos y a los clientes de un agroturismo cercano.
Sin embargo, el Ayuntamiento aclaró que en el municipio únicamente se celebran al año dos competiciones de tiro al plato, insistiendo en que se trata de una actividad «muy puntual». Al mismo tiempo recordaron que estas pruebas cuentan con todas las autorizaciones pertinentes y se desarrollan conforme a la normativa aplicable.
En cuanto a la limpieza del entorno, fuentes municipales afirmaron que desde la organización se debía proceder a la recogida de los cartuchos el mismo día de la celebración de la actividad. Respecto a los platos utilizados, éstos están fabricados con resina de pino y arcilla, materiales que son biodegradables.
El concejal responsable de Comercio y Caza, Juan Antonio Alfaro, aseguró estar a disposición de los afectados para mantener una conversación sobre este asunto con el fin de escuchar sus inquietudes y aclarar cualquier cuestión relacionada con la actividad.
continuando el comentario anterior: Mientras tanto, nuestras instituciones siguen cobrando fondos europeos por la supuesta protección de estos espacios. Fondos que, visto lo visto, no se traducen en vigilancia ni en cumplimiento real de la normativa. Con ese dinero perfectamente podrían destinar recursos a contratar personal que haga cumplir la ley y proteja de verdad el territorio. La situación es profundamente injusta: a los propietarios se nos exige todo y más, pero luego cualquiera puede entrar, destrozar y actuar con total impunidad. Esa es la verdadera imagen de la “protección” que tanto se vende. Quizá en el próximo vídeo promocional para FITUR deberían mostrar también esta realidad.