La situación en la Escuela de Turismo de Ibiza «es mucho peor de lo que parece y se comenta». Así lo aseguró ayer un exdocente del centro, convencido de que «los políticos no quieren dedicar tiempo a la Escuela».
Después de que los alumnos de Grado en Turismo manifestaran a este rotativo que muchas de las asignaturas podrían acabar siendo impartidas de manera telemática, este exdocente señaló que los responsables del Consell, a pesar de conocer desde 2020 los problemas del centro, «no han hecho nada hasta ahora». Entre otras consideraciones, explicó también que, para cumplir el mínimo legal, debería haber en plantilla un mínimo de cinco doctores acreditados a tiempo completo, aunque la realidad es que nunca ha habido más de uno a tiempo parcial.
«No hay personas en la isla que cumplan los requisitos necesarios para ser profesor universitario en Turismo y los pocos que había los han echado de la Escuela mediante procedimientos fraudulentos. La única opción era formar personal nuevo e intentar que la próxima comisión de acreditación sea clemente, pero en 2022 se superó el punto de no retorno para salvar la Escuela. Ya es imposible evitar su desaparición como centro independiente y tampoco interesa a nadie que se salve», declaró.
En relación a las negociaciones entre el Consell y la UIB para integrar el centro en la Universidad balear, el profesor aseguró que lo que se negocia ahora es sólo una fase transitoria hasta la absorción definitiva del título. «No creo que salga tan bien como creen porque es deshacerse del problema», insistió.
También lamentó que el número de alumnos en la Escuela es «crítico», con lo que los estudios de Turismo en lugares como Menorca o Ibiza son «inviables». De hecho, aseguró que se ha producido una pérdida constante de estudiantes, que en Ibiza supera el 80% desde la implantación de la Diplomatura en Turismo.
Otro dato que resaltó es que en 2012 se eliminó el grupo de la tarde porque casi no tenía alumnos. Después de un repunte con la implantación del Grado de cuatro años, el descenso continuó y se aceleró en los últimos cursos. Entre otros ejemplos, explicó que desde el ejercicio 2020-21 se ha pasado de algo más de 30 alumnos de nuevo ingreso a tener dificultades para superar los 15 asistentes de nuevo ingreso desde 2023. «La realidad es más grave. En 2016-17, las clases a partir de segundo tenían entre 35 y 40 alumnos de media. Sin embargo, en 2024-25 había unos 12 alumnos, salvo excepciones puntuales. La realidad es que a muchos sólo les quedan unos pocos créditos para terminar y bastantes de los nuevos alumnos abandonan», advirtió.
Este exdocente afirmó que, al mismo tiempo, en la Escuela de Ibiza no se destina nada a investigación.
La inminente jubilación de cuatro doctores complicará todavía más el funcionamiento del centro. Según comentó el docente, estos profesores cubren 13 asignaturas y la totalidad de los Trabajos Final de Grado. Por tanto, no descartó que se aumente la carga docente de las dos doctoras restantes e incluso que dejen de impartirse determinadas asignaturas como Historia del Mundo Actual.
«Desde 2020 avisé de estas problemáticas y recibí críticas y negaciones por todos hasta la bajada de alumnos de 2023-24. La realidad es que el 2022 era la fecha límite para poner en marcha un plan que permitiera salvar el centro. De facto, la Escuela está muerta y sólo falta poner fecha y firmar en el certificado de defunción del centro. El acuerdo al que se llegue ahora sólo será una fase transitoria antes de la total absorción por la UIB de los estudios de Turismo en Ibiza», concluyó esta persona, avanzando también problemas para los profesores que sigan en la Escuela puesto que la UIB no puede ofrecer mejores condiciones en un centro que en otro y si equipara la plantilla de la Escuela, muchos de los profesores de Turismo verán reducidos sus ingresos o su contrato tendrá un plazo de finalización corto.
El Consell de Ibiza recordó hace unos días que la Escuela de Turismo es un centro adscrito a la UIB y el hecho de que pueda pasar a depender de la Universidad de Baleares garantizará la gestión académica en cuanto a cualificación del profesorado, créditos y el resto de la actividad académica. Desde el Consell reconocieron que estos cambios coinciden con la jubilación, el próximo año, de cuatro doctores de la Escuela y la UIB ha contemplado que, mientras no sean sustituidas algunas de las materias que imparten, las clases se puedan impartir por videoconferencia, «pero es un hecho muy puntual».
Es normal que los jovenes no quieran hacer estos estudios, porque es una perdida de tiempo que sirve de poco. La mayoría acaba trabajando de recepcionistas, en rent a cars y similares, y los que tengan suerte en un 5 estrellas, en puestos que no requieren estudios, y compitiendo por ellos con gente sin estudios. Es una carrera que la solían elegir los que no querian estudiar una carrera de verdad, que querian estudiar, pero no estudiar algo serio. Es mucho mejor hacer un ciclo superior de electrónica, electricidad, fontanería, climatización, etc que son cosas que sabes que no te faltará nunca trabajo, se cobra bien y después de 8 o 10 años de experiencia si quieres puedes poner tú propia empresa. Son trabajos que sabes que no vendrá la inteligencia artificial o la inmigración en masa a quitártelo, que es el caso del turismo, sector ya de por si precarizado.