Ibiza y Formentera han dado el pistoletazo de salida a la temporada turística «con buenas sensaciones generales», aunque este arranque también está marcado por una apertura progresiva de los establecimientos y cierta incertidumbre ante el contexto internacional. Tanto desde la Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (Caeb) como desde la Petita i Mitjana Empresa de Ibiza y Formentera (Pimeef) coincidieron en que el inicio ha sido positivo, con expectativas favorables para los próximos meses.
En este sentido, José Antonio Roselló, vicepresidente de la Caeb en Ibiza y Formentera, destacó este martes que, aunque tradicionalmente el 1 de mayo marca el inicio oficial de la temporada, este año la actividad se ha puesto en marcha de forma más escalonada. La coincidencia de la Semana Santa en fechas más avanzadas ha condicionado, según apuntó, el calendario de aperturas, de modo que no todos los establecimientos estuvieron operativos al inicio de la temporada.
Aun así, la valoración de los primeros días es positiva tanto entre quienes ya han abierto como entre los que lo harán en las próximas semanas, según agregó. En esta línea, desde la patronal subrayaron que ya se percibe movimiento en las calles y en las carreteras, un indicador clave para el sector. Destacaron que este incremento de la actividad confirma que la maquinaria turística empieza a funcionar y lo hace, en términos generales, de forma favorable.
Previsiones
Las previsiones para el conjunto de la temporada también invitan al optimismo. Según la Caeb, la «línea de fondo» es buena y las expectativas apuntan a una campaña sólida para la industria hotelera y para todos los sectores vinculados al turismo. No obstante, advirtieron de la existencia de factores externos que podrían alterar este escenario.
En concreto, la situación geopolítica internacional genera inquietud entre los empresarios. Según manifestaron, la posibilidad de que se prolonguen conflictos o surjan problemas relacionados con el suministro energético o el encarecimiento de costes se percibe como una «espada de Damocles» que planea sobre la temporada. Pese a ello, insistieron en que, a día de hoy, las sensaciones iniciales son positivas. Por su parte, el balance del puente de mayo ha sido aceptable, aunque condicionado por la meteorología. Según explicó Manuel Sendino, gerente de la Federación Empresarial Hotelera de Ibiza y Formentera (Fehif), las reservas previas permitieron mantener un buen nivel de ocupación durante el fin de semana y los días siguientes, similar al del año pasado por estas fechas, que alcanzó el 72 %. No obstante, precisó que el mal tiempo impidió mejorar los resultados.
«La falta de reservas de última hora, habituales en estas fechas, fue uno de los factores que limitó el crecimiento de la ocupación», lamentó Sendino. Cabe recordar que la temporada de 2025 finalizó con una media de ocupación turística del 82 %. Por su parte, Alfonso Rojo, presidente de la Pimeef Ibiza, también valoró el inicio de la temporada, destacando el esfuerzo realizado por muchas empresas que comenzaron su actividad antes de Semana Santa. «Ha sido un inicio escalonado, con muchos compañeros que han hecho un esfuerzo importante para ponerlo todo en marcha antes», señaló Rojo, recordando que, aunque el calendario sitúe el arranque en el 1 de mayo, la realidad del tejido empresarial es más compleja, ya que muchas compañías llevan semanas operativas.
Sin embargo, también reconoció que no todos los negocios pueden permitirse abrir desde el primer momento. Hay que señalar que durante la Semana Santa, aproximadamente un 65 % de los restaurantes y comercios estaban abiertos, según estimaciones de la patronal, lo que ya permitió tomar el pulso a la campaña. Desde entonces, la actividad ha ido creciendo progresivamente.
En este sentido, explicó que alrededor del 70 % de los negocios de las Pitiusas funcionan exclusivamente durante la temporada turística e indicó que muchos establecimientos optan por esperar a finales de abril o principios de mayo, coincidiendo con el aumento de la demanda y el inicio de los grandes eventos y aperturas de ocio nocturno.
Factores externos
A pesar de las buenas perspectivas, desde la Pimeef también compartieron la preocupación por factores como la inflación y el aumento de los costes, aunque, de momento, se mostraron cautelosos. «No hay nada que nos diga que será una mala temporada», admitió Rojo, quien subrayó que el sector está preparado para afrontar el verano.
El inicio de la temporada turística en Ibiza y Formentera deja un balance positivo, con un arranque progresivo, pero firme, y con expectativas de crecimiento. No obstante, según puntualizaron las patronales, la evolución de los próximos meses estará condicionada por factores externos que mantienen al sector en alerta.