La Asociación de Viviendas Turísticas de Ibiza (AVAT) asegura que para el sector la temporada se presenta bien «dentro de la calma tensa actual» debido a los efectos del conflicto bélico internacional. «Tenemos buenas previsiones y sensaciones, aunque vemos que este año se está vendiendo mucho a última hora y el cliente espera al último momento para reservar, seguramente por la incertidumbre actual», señala el presidente José Antonio Llano.
Otro de los efectos de la guerra que están notando este año en la patronal es que el número de noches se ha reducido, cambios que ya han percibido nada más comenzar la actividad el pasado mes de abril. Los clientes han optado por estancias más cortas y han intentado negociar precios con los propietarios.
«Para la temporada, la previsión de reservas es buena, aunque queda mucho por vender para los meses centrales del verano. Parece que los clientes se piensan más si venir durante los meses de más calor y de más afluencia. Sin embargo, la impresión general es positiva», reconoce Llano.
El presidente se refiere incluso a la «calma tensa» que vive el sector debido a las crisis internacionales. También recuerda que en abril no todas las viviendas turísticas estaban operativas y, las que trabajaron, no tuvieron una mala ocupación, más cuando a finales de mes se celebraron las aperturas de las discotecas.
«Los precios se intentan ajustar y mantener, aunque pueden haber variado un poco. En cuanto a los mercados, para el sector siguen siendo los tradicionales», insiste el presidente.
En los agroturismos de la isla, también la temporada comienza marcada por cierta incertidumbre debido a la complicada situación internacional, aunque estos establecimientos confían en que finalmente el verano se desarrolle sin sobresaltos y con cifras similares a las del pasado año.
En Can Lluc, en Sant Rafel, aseguran que la temporada «pinta parecida» a la de 2025, aunque con esa incertidumbre compartida con prácticamente todo el sector turístico. Más reservas de última hora es una de las características que marcarían este año, tal como también sucede en el caso de las viviendas turísticas.
En el Hotel Rural Xereca, situado en es Puig d´en Valls, también consideran que, de momento, todo es bastante similar al pasado 2025 y nada lleva a pensar que será un mal verano para este sector.
En el Agroturismo Can Arabí reconocen que este año la temporada ha comenzado «más flojita» posiblemente porque, para este establecimiento, el inicio coincidió con la Semana Santa que se celebró este año a principios de abril. Tras el habitual «bajón» turístico que suele producirse tras ese periodo vacacional y el mal tiempo de las últimas semanas, la actividad «comienza a animarse», según comentan desde este agroturismo.
«Tenemos 15 habitaciones, con lo que es más fácil llenarlo. Creo que a finales de mes la temporada será como siempre», insisten.
Cada año leo las mismas explicaciones sobre el descenso de las pernoctaciones en Ibiza: el Mundial, el mal tiempo, la llegada temprana de la Semana Santa, la tensa situación mundial. Pero nunca es culpa de Ibiza. Demasiada gente, demasiada delincuencia, precios excesivos, mal servicio... Nunca oigo eso. Ibiza se ha convertido en un parque de atracciones donde la gente solo viene a divertirse dos días y donde apenas unos pocos se lucran