Cuando viajas al extranjero, es normal que surjan dudas sobre cuál es la mejor forma de pagar y si realmente merece la pena usar tu tarjeta habitual. Aunque en la mayoría de los países podrás pagar sin problema con la tarjeta de siempre, muchas veces estas operaciones llevan asociadas comisiones. Algo muy habitual por el cambio de divisa o por sacar dinero en efectivo en cajeros.
Por lo tanto, además de los gastos del vuelo, el alojamiento y otros, no debes pasar por alto este concepto. Por este motivo, vamos a explicarte cómo pagar en el extranjero sin comisiones. Es crucial que sepas cómo funciona el uso de las tarjetas cuando viajas y qué costes reales suelen aplicar los bancos tradicionales para valorar diferentes alternativas.
Qué comisiones cobran los bancos al pagar en el extranjero realmente
Cuando utilizas tu tarjeta bancaria fuera de España, la entidad no aplica el mismo coste que en los pagos nacionales. Estos son algunos aspectos clave que debes tener en cuenta para evitar que el viaje te salga mucho más caro de lo que tenías previsto.
Comisión por cambio de divisa. Muchos bancos te cobran solo por el hecho de usar la tarjeta fuera de la zona euro. Es como un peaje; es decir, por cada compra que realizas, se quedan con un porcentaje de entre el 2 % y el 4 %.
El tipo de cambio. Este es uno de los puntos más importantes cuando pagas en el extranjero. Algunos bancos aplican el cambio oficial de Visa o Mastercard, sino que utilizan uno propio a un precio menos favorable.
La trampa del cajero. En estos casos, no solo tu banco puede cobrarte una comisión por usar un cajero fuera de su red, sino que además el propio cajero puede añadir una tarifa adicional conocida como "surcharge fee".
Lo mejor es que, cuando el datáfono te pregunte si quieres pagar en euros o en la moneda local, elijas la primera opción. Si eliges en euros, es el banco de la tienda el que decide el cambio, y te aseguramos que no va a ser a tu favor.
Cuánto cuesta usar una tarjeta tradicional fuera de España
Si durante un viaje has usado tu tarjeta habitual en el extranjero, posiblemente te hayas dado cuenta de que tu viaje te va a salir más caro. El problema es que estas comisiones no aparecen como un único cargo, sino que se "esconden" en el tipo de cambio o en pequeños porcentajes que se acumulan en cada compra. Por esa razón, muchas personas terminan pagando más sin darse cuenta. Y aunque el coste depende del banco, lo habitual es pagar en el extranjero entre un 3 % y un 6 % por cada operación.
Ejemplo práctico:
Viaje a Londres una semana
Gastos totales: 800 euros
Comisión media: 3,5 %
Coste aproximado: 28 euros solo en comisiones
Si además sacas dinero en los cajeros, se suman las tarifas fijas, que pueden estar entre 2 y 5 euros, más el porcentaje de cambio. En destinos donde el efectivo es más habitual, como Buenos Aires, este impacto se nota aún más, ya que el viajero suele tener que retirar dinero con mayor frecuencia. El problema es que en muchos casos el viajero no es consciente del gasto acumulado hasta revisar el extracto bancario al volver.
Cómo pagar en el extranjero sin comisiones: opciones disponibles
Afortunadamente, existen alternativas que permiten pagar sin recargos innecesarios por cada compra. Aquí tienes las opciones más inteligentes:
Tarjetas sin comisión por cambio de divisa. A diferencia de los bancos tradicionales, estas tarjetas no aplican ese recargo adicional del 3 % (o similar) por pagar en dólares, libras u otra moneda. En su lugar, utilizan el tipo de cambio real o lo más cercano posible al oficial, sin añadir márgenes ocultos.
Cuentas multidivisa. Imagina que tienes un monedero con varios bolsillos, y en cada uno guardas una moneda diferente. Este tipo de tarjetas funciona de forma similar: puedes convertir tus euros a la moneda del país al que viajas antes o durante el viaje, y el dinero se almacena en ese "bolsillo digital".
Tarjetas prepago para viajes. Esta opción es bastante útil para quienes quieren viajar con un mayor control sobre sus gastos y evitar sorpresas al volver. Al funcionar mediante la recarga previa, solo puedes utilizar el dinero que hayas añadido a la tarjeta.
Tarjetas de crédito. El pago a crédito sigue siendo muy útil para alquilar un coche o reservar un hotel y apartamento, ya que muchas empresas exigen una tarjeta de este tipo para bloquear la fianza. Además, suelen incluir seguros de viaje, asistencia o protección en compras que pueden resultar interesantes.
Apps financieras. Estas aplicaciones financieras o fintech se han convertido en una de las opciones más populares para viajar y pagar en otras monedas. Su principal ventaja es la transparencia: muchas utilizan el tipo de cambio real del mercado.
Las claves para elegir una buena tarjeta para pagar en el extranjero
Un aspecto importante es elegir correctamente la tarjeta que vas a utilizar en tus viajes. Como hemos visto, existen varias opciones que permiten pagar en el extranjero sin comisiones o con costes muy reducidos. Te mostramos aquello que debes valorar:
Tipo de cambio real o muy cercano al oficial, sin márgenes ocultos en la conversión de la moneda.
0 % de comisión en pagos internacionales, para comprar en cualquier país sin recargos extra.
Retiradas gratuitas o con límites amplios, evitando pagar comisiones cada vez que sacas efectivo.
Control desde la app móvil, con notificaciones instantáneas y poder hacer un seguimiento de los gastos en tiempo real.
En conclusión, algunas tarjetas están diseñadas específicamente para viajeros y permiten ahorrar desde el primer pago. En un viaje de una semana, la diferencia puede ser de 20 euros a 60 euros, dependiendo del destino y el nivel de gasto. Por lo tanto, la clave no es solo evitar las comisiones, sino elegir una opción que se adapte a tu forma de viajar.