Los médicos de Ibiza volvieron a movilizarse ayer frente a Can Misses en la cuarta semana de huelga contra el Estatuto Marco. Una concentración en la isla que volvió a dejar este jueves una importante afectación asistencial en las Pitiusas con decenas de facultativos reclamando mejoras laborales y organizativas para el colectivo médico. En este sentido, la jornada de paro provocó, según el Área de Salud de Ibiza y Formenera, la suspensión de 16 operaciones quirúrgicas, 56 consultas hospitalarias y pruebas diagnósticas y 705 consultas de Atención Primaria.
El representante de Simebal en Ibiza, David Fernández, destacó que el seguimiento de la huelga continúa siendo «elevado» después de 25 días de movilizaciones. «En Ibiza y Formentera el seguimiento en atención hospitalaria se sitúa entre el 70 y el 80 %, con fluctuaciones, mientras que en Atención Primaria ronda el 35 %», explicó. Fernández subrayó que esta es ya la cuarta semana de huelga y aseguró que el respaldo de los profesionales sanitarios se mantiene pese al paso de los días.
«La gente sigue bajando, sigue participando y sigue habiendo cancelaciones, siempre respetando los servicios mínimos», afirmó durante la concentración. El portavoz sindical consideró que el seguimiento es especialmente alto en el ámbito hospitalario debido a las condiciones laborales que soportan los médicos. En cambio, reconoció que el impacto es menor en Atención Primaria, aunque defendió que este colectivo también se encuentra en una situación crítica. «A veces parece que el mensaje cala menos entre los médicos de Primaria, quizá porque tienen otras condiciones o no hacen guardias, pero quien piense que sus problemas son menores se equivoca», señaló. En esta línea, denunció la presión asistencial que soportan diariamente los centros de salud.
«En Ibiza y Formentera el seguimiento en atención hospitalaria se sitúa entre el 70 y el 80 %, con fluctuaciones, mientras que en Atención Primaria ronda el 35 %»
«Los médicos de Atención Primaria no tienen tiempo suficiente para atender a sus pacientes. Desde la pandemia no solo hacen consultas presenciales, también telefónicas, y las agendas están completamente saturadas», lamentó. Entre las principales reivindicaciones del sindicato figura el incremento de plantillas médicas para mejorar la organización del trabajo y garantizar una atención de mayor calidad. «Lo que queremos es meter más médicos dentro de Primaria y garantizar al menos diez minutos por paciente», indicó Fernández. Los facultativos consideraron que la reforma del Estatuto Marco que impulsa Sanidad no responde a las necesidades reales del colectivo y denunciaron la falta de avances en las negociaciones con el Gobierno central.
Según explicó el representante sindical, las conversaciones mantenidas hasta ahora con el Ministerio de Sanidad no han dado resultados porque muchas de las demandas médicas dependen también de otros departamentos estatales. «Lo que se ha planteado es una negociación interministerial que implique a Sanidad, pero también a Función Pública, Trabajo, Economía y Hacienda», explicó, resaltando que cualquier reforma de calado pasa necesariamente por una mayor inversión en el sistema sanitario público. «Todos los cambios que reclamamos implican más carga presupuestaria porque significan poner más médicos en el sistema y eso tiene un sobrecoste importante», defendió. Desde Simebal insistieron en que la movilización no responde únicamente a una estrategia sindical, sino a un malestar generalizado dentro de la profesión médica. «Esto es un movimiento que emana de los propios trabajadores, de médicos que han dicho basta a sus condiciones laborales», aseguró Fernández.
El portavoz añadió que las reivindicaciones cuentan con el respaldo de distintos colectivos profesionales y académicos relacionados con la medicina. «No solo lo pide la parte sindical. También lo pide la Organización Médica Colegial, las asociaciones de estudiantes de Medicina y las asociaciones de residentes. Es algo global», afirmó. También reclamó una actualización profunda de las condiciones laborales del sector y agregó que el actual modelo se ha quedado obsoleto.
«Por una cuestión generacional y por la necesidad de poner las condiciones laborales en el siglo XXI, la propia profesión está reclamando cambios», sostuvo, advirtiendo de que las movilizaciones continuarán mientras no exista una propuesta concreta por parte del Gobierno central. «Nos merecemos al menos una oportunidad para sentarnos a definir con las administraciones públicas cómo debe ser el futuro de la profesión médica», concluyó.
La sanidad pública es una vergüenza, por un lado funcionarios cuya productividad y rendimiento laboral, nadie controla. Solo hay que comparar con la privada..... En esta última 1 enfermera por cada 7 pacientes, en la pública 1 cada 2 y aun se quejan..... Por otro lado la mala gestión o nula de las CA, que solo dedican dinero de los impuestos a subirse sus sueldos y contratar decenas de asesores que se tocan los eggs, a costa de losnque tenemos una nómina. Una revolución es lo que le hace falta a este país para poner cada cosa en su sitio. En primer lugar a los políticos todos sin excepción. España mañana sera republicana!!!