La Asociación de Empresarios de Hostelería de la Bahía de Sant Antoni reclamó ayer más control y medios para combatir el consumo de óxido nitroso, conocido como gas de la risa, en espacios públicos del municipio.
El nuevo presidente de la patronal hotelera, Damià Marí, aseguró que se trata de una cuestión que le «enoja mucho» por la imagen que proyecta de Sant Antoni tanto a nivel nacional como internacional. Marí, propietario de los hoteles Ses Savines y Arenal, valoró positivamente las recientes iniciativas anunciadas por el Ayuntamiento de Sant Antoni para endurecer las normas de convivencia y sancionar el consumo de esta sustancia en la vía pública. No obstante, insistió en que las medidas solo serán eficaces si van acompañadas de vigilancia y capacidad sancionadora real. «Es una buena iniciativa, pero falta que pongan los medios y que se controle», afirmó tras la asamblea anual de la asociación hotelera. Marí recordó que el consumo de gas de la risa se ha convertido en uno de los símbolos más visibles del denominado turismo de excesos, un fenómeno que desde hace años preocupa tanto a empresarios como a administraciones públicas.
«Todas estas imágenes que vimos de Sant Antoni y que se proyectan a nivel nacional e internacional nos perjudican», lamentó. En este sentido, Marí señaló que, en las reuniones mantenidas con el Ayuntamiento, el Consistorio les ha trasladado que se ha incrementado la plantilla policial y los efectivos de vigilancia. «Siempre nos dicen que la plantilla de policía ha aumentado», indicó, confiando en que las administraciones mantengan una «vigilancia constante durante la temporada turística» y que las nuevas normas municipales permitan reducir este tipo de comportamientos en las calles del municipio. «Nos han transmitido que estarán muy encima y espero que sí», añadió. Durante la asamblea anual de la patronal también se abordaron otros asuntos relacionados con la situación turística y urbana de Sant Antoni.
Marí reconoció que, pese a las mejoras registradas en los últimos años, el municipio todavía arrastra problemas asociados al turismo de excesos y a determinadas conductas incívicas. «Hemos hablado de Sant Antoni en concreto, de todos los problemas que hemos tenido en el pasado», explicó. Sin embargo, defendió que la planta hotelera del municipio ha experimentado una importante transformación en los últimos años y que ya se empieza a notar «una mejora en la calidad de los turistas». Aun así, admitió que continúan apareciendo noticias negativas relacionadas con comportamientos incívicos o excesos turísticos que afectan a la imagen del destino.
Otro de los temas tratados durante el encuentro fue la evolución del proceso de remodelación del West End, una de las zonas históricamente más vinculadas al ocio nocturno y a la problemática de excesos en Sant Antoni. Marí valoró de manera positiva los cambios impulsados en los últimos años y consideró que el proceso de transformación avanza, aunque todavía queda trabajo por hacer. «El West es verdad que, después de la famosa pintada que hizo Okuda, ha habido un cambio. Hay muchos turistas que me han transmitido que les ha gustado», afirmó, resaltando que las actuaciones impulsadas forman parte de una estrategia a largo plazo que requerirá tiempo para consolidarse.
La patronal hotelera también mostró interés por otros proyectos urbanísticos pendientes en la bahía de Sant Antoni, entre ellos la remodelación integral para unificar las zonas de Sant Antoni y Sant Josep.
Según explicó Marí, se trata de una iniciativa ambiciosa de la que se lleva hablando desde hace años, aunque lamentó que apenas haya avanzado. «Será una de los temas de los que hablaremos con los ayuntamientos», indicó el nuevo presidente de la asociación, que anunció próximos contactos con las administraciones implicadas para conocer el estado real del proyecto y reclamar avances.