María Barí es una vecina de Ibiza que se encuentra prácticamente desde principios de este año en una encrucijada vital. Y es que se le acaba el contrato del piso en el que lleva viviendo los últimos 14 años. Durante estos años ha adoptado a dos gatitas callejeras a las que ha dado un hogar, Bimba y Luli.
A una semana de tener que dejar el que ha sido su hogar los últimos 14 años y tras una infructuosa búsqueda desde prácticamente principios de año, aún no sabe dónde podrán vivir sus gatas. Y es que esta vecina se ha encontrado de bruces con la triste y cruda realidad actual de Ibiza: la mayoría de ofertas de pisos y habitaciones disponibles no aceptan animales. Hasta el momento, María había contactado con varias asociaciones animalistas que le habían ofrecido algunas soluciones, pero éstas finalmente se esfumaron. «Yo he encontrado una habitación a la que mudarme, pero no me dejan estar con las dos gatas», expresa con profundo pesar.
María afirma que no duerme de la ansiedad y el estrés que le produce no saber qué hogar darle a sus gatitas, que «son mi familia». Ahora está buscando de forma urgente (tiene que salir del piso el próximo 30 de mayo) alguna casa de acogida para sus felinas. «Yo pago el alimento, puedo pasar a verlas y cuando se acabe el verano puedo recogerlas para ver si nos vamos a Palma a ver si hay más suerte en la búsqueda de hogar», afirma. Y añade: «Se me desgarra el alma no saber cuál será su futuro».
«Las gatas son hermanas y muy, muy buenas. Una es más independiente y exploradora, Bimba. Luli es más tranquila. Son tímidas al principio, pero se adaptan en pocos días y con paciencia son sociables. Son muy buenas y agradecidas», afirma la dueña, quien ha recurrido a Periódico de Ibiza y Formentera para hacer pública su desesperada situación con la esperanza de que alguien tenga una casa de acogida para Bimba y Luli.
«No me gustaría que estuvieran enjauladas todo el tiempo porque sería injusto para ellas, sobre todo para la siamesa, que es más exploradora», explica en relación a la solución que le han dado en el Ayuntamiento para que sean entregadas al centro de protección animal.
«Por favor, pedimos máxima ayuda y difusión a todos los vecinos de Ibiza», concluye María. Las personas que deseen ayudar o crean tener una solución pueden llamar a esta vecina de Ibiza al +34689951700.