La falta de un centro residencial especializado para personas con patología dual en Ibiza ha vuelto a situarse en el centro del debate público después de que una madre ibicenca denunciara que su hijo ingresará próximamente en prisión «por quinta vez» debido a la inexistencia de recursos adecuados en la isla para tratar su enfermedad.
La denuncia ha sido realizada por Antonia Colomar, expresidenta de la Asociación de Patología Dual de Ibiza y Formentera (Aspadif), quien remitió un escrito de «auxilio y desesperación» en el que expone la situación que vive desde hace años junto a su familia. Desde el Consell d’Eivissa señalaron ayer, al ser preguntados por este centro de media y larga estancia en la isla, que mantienen una «interlocución continua» con la asociación y que las familias afectadas están informadas de las gestiones realizadas.
Fuentes de la institución insular explicaron también que el Consell recoge las reclamaciones planteadas por las familias, aunque recordaron que quien está liderando esta cuestión es el Govern balear.
Además, reiteraron el compromiso de ceder una vivienda actualmente en reforma para destinarla a un recurso asistencial, competencia del Govern, dirigido a pacientes con patología dual de Ibiza. Por su parte, fuentes de la dirección general de Salud Mental precisaron en una entrevista realizada a finales de 2025 que el proyecto no está paralizado y aseguraron que actualmente se encuentra en fase de estudio.
No obstante, indicaron que la competencia de la gestión de este futuro recurso corresponde a la Conselleria insular de Bienestar Social, aunque el Govern balear colaborará en el ámbito asistencial. Mientras tanto, las familias afectadas denuncian que la falta de soluciones inmediatas sigue empujando a muchas personas con patología dual hacia situaciones de exclusión, conflictividad y reiterados ingresos penitenciarios. Una realidad que, según sostienen, podría evitarse con un centro especializado que permita ofrecer atención continuada y seguimiento profesional en Ibiza.
En este sentido, según explicó Colomar, la ausencia de un recurso residencial específico provoca situaciones extremas dentro de muchos hogares de la isla. «Han pasado siete años sin que hasta la fecha se haya hecho efectiva tal promesa, ni tan siquiera tenemos un borrador», critica.
Una vivienda? Pero por qué? Dónde está? Eso es trasladar el problema... De vivienda nada. Lo que debería volver a nuestra sociedad es la figura de los psiquiátricos pero adaptada a nuestros tiempos. Con estas enfermedades los enfermos son muy muy peligrosos y no pueden vivir en sociedad por mucho que se empeñen. Deben estar medicados y controlados y eso actualmente solo se puede dar en prisiones. Son peligrosos ellos y para el resto de sociedad. Tampoco es justo destinar recursos y dinero público para 1 solo enfermo con las carencias generales que hay.