Bisnieto del fundador de una de las sagas hoteleras con más arraigo en Sant Antoni, Damià Marí (Ibiza, 1988) toma el testigo de la Asociación Hotelera de Sant Antoni y Bahía con mucha ilusión y una clara apuesta por el trabajo en equipo. Periódico de Ibiza y Formentera habla con él sobre los retos inmediatos de la temporada, la necesidad de endurecer las leyes contra el gas de la risa, la transformación urbana del municipio y su firme optimismo para consolidar un turismo de calidad que respete la convivencia local. Marí asume la presidencia de la entidad en un momento de profunda transición para el municipio. En esta entrevista, el nuevo presidente defiende un modelo turístico que avance de la mano del bienestar de los propios residentes. A pesar de los desafíos como el incivismo, el intrusismo o los asentamientos ilegales, Marí afronta la legislatura con una mentalidad positiva y las puertas abiertas al diálogo, con el firme propósito de que hoteleros y residentes remen en la misma dirección.
—Enhorabuena por su nuevo cargo de presidente de la Asociación Hotelera de Sant Antoni y Bahía.
—Muchas gracias
—¿Esperaba este nombramiento por parte de la junta directiva?
— Considero que soy una persona trabajadora y siempre voy a todas las reuniones organizadas por la entidad. Supongo que ha influido a la hora de nombrarme como presidente.
— Desde la Caeb destacaron, tras la última asamblea anual de la asociación, la importancia del relevo generacional. También señalaron que su nombramiento facilitará la renovación empresarial y personal de la entidad. ¿Está de acuerdo?
—Es verdad que la juventud siempre aporta algo diferente dentro de una asociación de estas características. Afronto esta nueva etapa con mucha ilusión y espero que el funcionamiento de la entidad sea bueno. Me gustaría que el día de mañana todos los socios estén muy orgullosos de mí. Apuesto por una presidencia basada en la cooperación y el trabajo en equipo. Quiero seguir la línea continuista que ya se implantó con la anterior presidenta de la Asociación Hotelera de Sant Antoni y Bahía, Ana Gordillo. Considero que Ana ha hecho un trabajo excepcional. La verdad es que me ha puesto el listón muy alto.
— Esta asociación es una de las cuatro entidades que conforman la Federación Hotelera de Ibiza y Formentera. ¿Qué opina sobre las últimas salidas de la patronal pitiusa de dos cadenas importantes de la isla?
—Lamentamos mucho su marcha de la Federación Hotelera de Ibiza y Formentera. Tanto Palladium Hotel Group como Vibra Hotels son dos cadenas muy importantes. En el caso de Palladium Hotel Group, además, es uno de los socios fundadores de la patronal hotelera pitiusa. Su firma figura en los estatutos de la federación. Como decía, lo lamentamos porque al ser cadenas tan importantes suman mucho, pero es una decisión que ambos grupos han tomado. Desde la Asociación Hotelera de Sant Antoni y Bahía como desde la Federación Hotelera de Ibiza y Formentera respetamos esta decisión. No obstante, tenemos las puertas abiertas para todo el mundo. Si alguna vez necesitan contactar con la asociación hotelera de Sant Antoni, aquí estamos.
— ¿Qué retos se ha marcado para estos próximos años al frente de la entidad?
— Sí, me he marcado retos tanto para Sant Antoni como para nuestra maravillosa Bahía. Como dije tras la última asamblea anual de la entidad, me preocupa mucho los problemas generados por el consumo del gas de la risa en el municipio. Considero que entre todos tenemos que mejorar la mala imagen que la gente tiene de Sant Antoni. Es cierto que en estos últimos años se ha avanzado mucho en este sentido, pero es muy complicado que este cambio de imagen se pueda llevar a cabo en poco tiempo. Conseguir este cambio de modelo lleva su proceso, pero, sin duda, llegaremos seguro a buen puerto entre todos.
— Una de las causas más importantes de la mala imagen de la localidad es el turismo de excesos. ¿Cree que es posible erradicar completamente este modelo turístico?
—No es nada fácil erradicar completamente este modelo y menos de un día para otro porque sería imposible. No obstante, desde las administraciones hay voluntad para lograr esta transformación y se está trabajando muy duro para conseguirlo. La entidad hotelera colabora con las instituciones para alcanzar este cambio de modelo turístico. Estamos para cualquier necesidad que precisen desde las administraciones. Entre todos lo conseguiremos.
—Tras la asamblea de la asociación, también destacó que está mejorando la calidad turística en Sant Antoni con viajeros más responsables y respetuosos con la isla.
—Sí. El sector está notando este cambio en el comportamiento de los turistas que vienen al municipio. Es verdad que siempre, cuando sucede algún acontecimiento negativo, parece que pesa más lo malo que lo positivo. Por eso siempre vemos más esa parte perjudicial y las cosas negativas que pasan en Sant Antoni. No obstante, yo creo que en la localidad hay muchos elementos positivos que, desgraciadamente, muchas veces no se destacan.
—¿Considera que el municipio está siempre en el punto de mira?
—Sí. Hay situaciones que suceden en Sant Antoni que también se trasladan a otras zonas de la isla, como, por ejemplo, Platja d’en Bossa, pero parece ser que no se habla tanto de la problemática en este punto turístico de Ibiza. También hay turismo de excesos en otras zonas de Baleares y a nivel nacional, pero esta mala imagen se focaliza mucho en Sant Antoni. Es injusto porque en nuestro municipio hay factores muy positivos también, pero no se habla de ello y tenemos que revertir la situación.
-— ¿Cuáles son estos factores y componentes positivos que puede ofrecer Sant Antoni y la Bahía?
—Destacaría el cambio de modelo turístico que se está intentando implantar. Queremos dejar atrás el turismo de excesos y acoger un modelo más respetuoso. También quiero resaltar la oferta de restauración que existe en Sant Antoni, aunque también en el resto de la isla. La calidad gastronómica de los restaurantes ha crecido mucho. Tenemos una restauración envidiada por otros destinos gracias a lo mucho que ha avanzado. En cualquier restaurante se come bien por la calidad de la oferta y, además, hay restaurantes para todos los bolsillos. Tenía que destacarlo.
—Hace una semana se lanzó la campaña de convivencia y turismo responsable emprendida por el Ayuntamiento de Sant Antoni con multas que llegan hasta los 3.000 euros por drogarse con gas de la risa en la calle. ¿Es suficiente?
—Esperemos que sí. La medida me parece muy positiva, pero necesitamos los medios adecuados para poder controlar esta práctica. Conseguir los recursos es, a veces, lo más complicado porque no se puede llegar a todo. De momento, durante este inicio de temporada, he notado menos consumo del gas de la risa en el municipio. No lo quiero decir muy alto tampoco, por si acaso, pero, de momento, si notamos esta reducción. De todas formas, aunque pienso que esta campaña de convivencia y turismo responsable es positiva, considero que esta medida no es suficiente. Creo que lo que se tendría que aplicar es la normativa establecida en Reino Unido. En esta país, el óxido nitroso es una sustancia ilegal y está prohibida. Su posesión conlleva penas de cárcel. Considero que esta normativa debería existir en España. Si no recuerdo mal, Sant Antoni y el Consell d’Eivissa trasladaron al Gobierno central la necesidad de aplicar una ley que prohibiese el uso de esta sustancia. De esta manera, podríamos erradicar su consumo.
— ¿Qué otras inquietudes tiene el sector turístico de Sant Antoni? ¿Os preocupa la oferta turística ilegal en Sant Antoni?
—El intrusismo turístico nos preocupa, pero desde las administraciones públicas están luchando intensamente contra esta práctica ilegal. Hemos visto cómo la colaboración entre el Consell d’Eivissa y plataformas como Booking y Expedia ha logrado la retirada de muchos anuncios de alquileres turísticos ilegales en Ibiza. Creo que vamos por el buen camino.
—Esta semana la Policía Local ha desmantelados tres asentamientos de infraviviendas ¿Cree que este fenómeno social se puede erradicar?
—El caso de Sant Antoni no es como el de Vila. En Vila hay más asentamientos, mientras que aquí se observan infraviviendas en menor escala. Espero que esta situación se pueda solucionar en la isla. Es complicado porque tenemos el problema de acceso a la vivienda, que es un tema que nos preocupa mucho.
—La imagen del West End también ha causado mucho daño al sector hotelero de Sant Antoni. Se está llevando a cabo un cambio de modelo de ocio en la zona y, además, se ha lanzado una consulta ciudadana para rebautizar el West End con otros nombres. ¿Qué piensa al respecto?
—Me parece una buena idea. Así también el ciudadano y el residente de Sant Antoni puede tener voz y voto en este cambio. Me parece muy positivo. Eso sí, una vez se elija el nombre, también hay que poner los medios para que no continúe este modelo negativo en la zona. No solo vale con el cambio de nombre, tiene que ser una medida efectiva. Aquí la solución pasa por poner más medios y recursos para controlar las actuaciones dañinas.
— ¿Qué nuevo nombre le pondría usted a esta zona?
—Uno de los nombres que se había propuesto era el de sa Raval y parece ser que tiene bastantes apoyos. Me gusta esta elección y, además, es un nombre tradicional e histórico. No obstante, lo importante son los medios y recursos existentes para controlar la zona porque los agentes siempre tienen que estar muy encima de ciertos comportamientos. Creo que con los medios que se van a poner esta temporada, irá bien. Veremos cómo evoluciona la situación.
— ¿Se ha podido reunir ya con el Ayuntamiento de Sant Antoni para abordar estas problemáticas?
—Tras mi toma de posesión, todavía no. Seguramente la semana que viene o la próxima tendré una reunión con la junta directiva de la asociación y en ella marcaremos las pautas a seguir. Espero poder reunirme con los representantes políticos muy pronto.
— También mostró su preocupación por la degradación que supone la estructura abandonada de Punta Xinxó.
— Sí, me preocupa mucho esta estructura abandonada. Hace años que se tendría que haber buscado una solución para no tener que llegar a esta situación. También me da mucha pena la mala imagen que genera esta obra porque le tengo mucho cariño a la zona de Cala de Bou y Port des Torrent y ver esta escena duele.
— ¿Perjudica al sector la realización de obras en periodos coincidentes con la actividad turística?
—Tuvimos problemas por el ruido procedente de las obras, pero hablamos con las administraciones públicas y conseguimos parar la obra. La normativa va desde el 1 de mayo hasta el 15 de octubre. Se supone que en ese periodo no pueda haber molestias, ni ruidos, ni maquinaria pesada. La medida, siempre que se cumpla, está bien. Si la estructura está cerrada, igual sí que pueden utilizar taladros u otros elementos.
— Entre los proyectos encima de la mesa también está la reforma del paseo marítimo que une Sant Josep y Sant Antoni.
—Hace años que se habla de este tema, pero siempre había habido algún problema de alcantarillado y de residuos. Lo primero sería arreglar este tema y, a partir de ahí, creo que ya se podría hablar otra vez de este proyecto porque sería una iniciativa muy buena para nuestra Bahía.
— ¿Quiere destacar algo importante como nuevo presidente de la asociación hotelera de Sant Antoni?
—Como presidente, yo lo que busco es que todos los asociados estén contentos con la labor que hacemos y que se sientan muy orgullosos de pertenecer a la asociación. También quiero que se sientan orgullosos los residentes tanto de la Bahía como de Sant Antoni. Quiero que vean que el sector hotelero no solo mira por el turista. También miramos por el bienestar del residente. Ante todo, somos ciudadanos, no solo hoteleros.
Menudo caradura. Lo que hay que escuchar... TOURISTS GO HOME !!!