La playa de Es Cavallet ha acogido este miércoles una nueva suelta de tortugas marinas nacidas en Ibiza. Un total de 32 alevines de tortuga han regresado al mar en el mismo arenal donde fueron puestos los huevos de los que nacieron, en una actuación que ha congregado a decenas de bañistas y curiosos interesados en presenciar el acontecimiento.
La liberación se ha llevado a cabo a las 19.00 horas en la playa de Es Cavallet, donde a principios de agosto de 2025 se detectó una puesta de tortuga marina compuesta por cerca de 80 huevos. De todos ellos han sobrevivido finalmente 32 ejemplares, la mayoría hembras, que durante los últimos meses han permanecido bajo cuidado especializado antes de ser devueltos a su hábitat natural.
La actuación forma parte del protocolo de conservación impulsado por el Centre de Recuperació de Fauna de les Illes Balears (COFIB) y la Conselleria de Agricultura, Pesca i Medi Natural para aumentar las posibilidades de supervivencia de las crías durante sus primeros meses de vida, una etapa especialmente delicada para la especie.
El conseller de Agricultura, Pesca i Medi Natural, Joan Simonet, destacó durante el acto la importancia de este trabajo de conservación. «Hoy es uno de esos días bonitos en los que se hace visible que vale la pena todo el trabajo que se hace desde la Consellería y desde el COFIB», señaló. Simonet recordó que «las ocho decenas de huevos que se detectaron en esta misma playa se extrajeron rápidamente para trasladarlos a la incubadora que tenemos en el Aula de la Mar en Palma, con el resultado de 32 nacimientos de tortuga que se han repartido en diferentes centros de cría para mejorar sus condiciones antes de volver al mar».
El conseller subrayó además que «nueve meses después vuelven a la mar» y que «toda esta operación incrementa notablemente las probabilidades de que estos ejemplares sobrevivan».
En la misma línea se expresó el gerente del COFIB, Miquel Puig, quien explicó que el objetivo de todo el proceso es favorecer la supervivencia de los animales en sus primeros años de vida. «Todo el proceso que hemos llevado a cabo tiene como fin aumentar exponencialmente las probabilidades de que el animal pueda sobrevivir y que pueda volver a nidificar en la playa donde ha nacido», afirmó.
Por su parte, el alcalde de Sant Josep, Vicent Roig, aprovechó la ocasión para recordar la importancia de la colaboración ciudadana en la protección de esta especie. «Es muy importante que cuando alguien vea alguna marca de anidación de tortuga en la playa, tal como se detalla tanto en la página del Ayuntamiento como en la del COFIB, llame inmediatamente al 112 y no tocar ni hacer nada», señaló. Roig también felicitó al COFIB por el trabajo realizado y calificó la actuación como «un gran paso» para la conservación de las tortugas marinas.
La presencia de una puesta de tortuga marina en Es Cavallet el pasado verano volvió a poner de manifiesto el creciente uso de las costas baleares como lugar de nidificación por parte de estos animales, un fenómeno cada vez más frecuente en el Mediterráneo occidental. La liberación de este miércoles supone el último capítulo de un proceso que comenzó hace casi un año y que culminó con el regreso al mar de 32 jóvenes tortugas en el mismo lugar donde empezó su historia.