Unas 80 personas secundaron este jueves frente a la Dirección Territorial de Educación de Ibiza y Formentera la protesta del personal auxiliar técnico educativo, en pie de guerra para conseguir que Conselleria acepte sus reivindicaciones. Entre ellas, consideraron imprescindible dignificar su profesión logrando contratos de 12 meses y no de 10; la reclasificación profesional para equipararla a la de otras comunidades o incluso un plus de peligrosidad.
Pitadas, consignas y pancartas no faltaron en este acto, realizado anteriormente por otros ATEs de Mallorca y Menorca en sus respectivas islas.
Desde el Comité de Empresa, la portavoz Loli Hidalgo aseguró que la labor de los ATEs «vale mucho», aunque no se sienten reconocidos. También lamentó que son el único colectivo dependiente del Govern que no cuenta con un concurso de traslados «como toca», por lo que pidieron estar adscritos a un centro.
«Los alumnos no son una circunstancia, por lo que queremos contratos estructurales. Se están aprovechando de un modelo de contratación que no se ajusta a normativa. También pedimos un plus de peligrosidad por las situaciones que debemos afrontar cada día al tener que realizar intervenciones», explicaron.
Otra petición es una reducción de la jornada en la atención directa al alumnado para ATEs mayores de 55 años. El colectivo confió en trasladar pronto todas estas reivindicaciones al conseller de Educación, Antoni Vera. «Nuestro trabajo es muy importante para lograr una escuela inclusiva», afirmaron estos profesionales.
Con unos 70 ATEs en centros de Ibiza y otros nueve en los de Formentera, señalaron además que serían necesarios más profesionales para cubrir las necesidades existentes en las Pitiusas. Sindicatos como CSIF, Comisiones Obreras, Stei, UGT, Anpe y Uso apoyaron la protesta, así como también familias y alumnos.
De no alcanzar acuerdos satisfactorios, los ATEs no descartaron paros o incluso la huelga a partir de septiembre.
El sector más llorón el público Y el taxi