Empezado el mes de junio se cumplen una de las estampas típicas del verano en Ibiza: el día amanece nublado, gris y con algo de viento y las carreteras colapsan de coches. Es lo que está pasando este viernes por la mañana en arterias principales de la isla, como la carretera que une Santa Eulària con Ibiza y, sobre todo, con los accesos a la capital de la isla. En este sentido, se está registrando tráfico sumamente lento y atascos en vías como la avenida Sant Joan en sentido hacia Vila. Así, quienes tengan que desplazarse por motivos laborales deben armarse de paciencia, pues el tráfico es muy lento. De igual manera, se recomienda paciencia a la hora de buscar aparcamiento en Vila, donde ya de por sí con sol es complicado encontrar plaza incluso en zona azul.
Este gran atasco llega justo cuando se cumplen cinco días de la entrada en vigor del segundo año de limitación de entrada de coches a la isla de Ibiza, que se extenderá hasta el 30 de septiembre. La medida, impulsada por el Consell de Ibiza, establece un techo máximo diario de 17.668 vehículos no residentes, unos 2.500 menos que hace un año. Del total autorizado, 14.000 vehículos corresponden a las empresas de alquiler de coches, mientras que 3.548 plazas están reservadas para turistas que quieran acceder a la isla con su propio vehículo. Además, se mantiene un cupo específico de 120 autorizaciones para residentes de Formentera. Un año más, patronales navieras y de rent a car han manifestado estar en contra de la limitación de entrada de vehículos a Ibiza y la reducción del cupo para este 2026.
Desde el Consell de Ibiza siempre han defendido que la medida no pretende limitar la llegada de visitantes sino ordenar la movilidad y reducir la presión que soporta la red viaria durante los meses de máxima actividad turística.
Más control
La máxima institución insular de Ibiza ha dado un paso más en la implantación de esta medida mediante la puesta en funcionamiento de un sistema tecnológico basado en cámaras de lectura de matrículas, cuyo objetivo es verificar que los vehículos que acceden a la isla disponen de la correspondiente autorización para circular durante el periodo de regulación.
Actualmente, el Consell dispone de dos cámaras de lectura de matrículas instaladas en el puerto de Ibiza, el punto de entrada de vehículos a la isla. Estos dispositivos permiten comprobar en tiempo real la identificación de los vehículos que desembarcan y contrastar sus datos con el sistema de autorizaciones establecido por la normativa.
Sin embargo, el operativo previsto para esta temporada irá mucho más allá. El Consell ha anunciado que continuará reforzando progresivamente la red de control mediante la incorporación de una treintena de nuevas cámaras de lectura de matrículas que saldrán próximamente a licitación y que permitirán ampliar la vigilancia en los principales puntos de tránsito de la isla.
A este sistema de cámaras fijas se suman también cámaras móviles, que podrán ser desplazadas de manera puntual a aquellas zonas donde se detecten mayores problemas de congestión circulatoria o una elevada concentración de vehículos. Esta flexibilidad permitirá a los servicios de inspección adaptar los controles a las necesidades de cada momento y reforzar la vigilancia en los puntos más sensibles de la red viaria insular.
Además, la institución insular trabaja de forma coordinada con los cinco ayuntamientos de Ibiza para integrar en el sistema de control las cámaras de lectura de matrículas ya existentes en diferentes municipios. Entre ellas destacan las instaladas por el Ayuntamiento de Sant Josep en el entorno del aeropuerto de Ibiza, una infraestructura considerada estratégica debido al elevado volumen de tráfico que registra durante la temporada turística.
Mas transporte publico! Mas frecuencias! Y mucha mas gente lo usaria y, por tanto, menos coches. Te pones a mirar en cualquier rotonda y la gran mayoria de coches solo con el conductor.