El nuevo tanque de tormentas de platja d’en Bossa ha sido activado este lunes. Ubicado en la calle Fray Luis de León y con una capacidad para regular 1.000 metros cúbicos de agua, el tanque ha costado 1 millón de euros y ha sido promovido por el Ayuntamiento. El alcalde, Rafa Triguero, ha explicado que «con la capacidad de media piscina olímpica, permitirá evacuar el agua en condiciones óptimas».
Triguero ha recordado que Ibiza «lleva años de retraso» en lo que a infraestructuras hídricas se refiere. Esto ha provocado que en situaciones de crisis como fueron las DANAs de septiembre y octubre del año pasado, las inundaciones hayan sido más graves. «Esta inversión es muy importante», ha dicho el primer edil, «es para tratar de minimizar el impacto cuando tenemos lluvias torrenciales como las del año pasado y también para aliviar y evacuar el agua hacia el mar».
Triguero ha señalado que el nuevo tanque de tormentas «no eliminará al 100% las inundaciones pero sí minimizará mucho el impacto en la calle Murtra y en la avenida Pere Matutes Noguera». Las inundaciones del pasado otoño, ha añadido, «han evidenciado que estas inversiones son necesarias para poder preparar la ciudad para situaciones que cada vez serán más habituales». Por ello, el Ayuntamiento prepara un plan que contempla la construcción de infraestructuras como esta en cada barrio de la ciudad.
Este objetivo se ha trasladado ya tanto al Consell de Ibiza como al Govern balear porque está prevista la construcción de sistemas de pluviales tanto en la E-10 como en la E-20. En este sentido, el alcalde ha explicado que ninguno de los dos cinturones de ronda cuenta con infraestructuras que retengan parte del agua cuando llueve torrencialmente. Esto provoca que el agua acabe inundando buena parte de la ciudad. A esto se sumará la construcción de otros tanques de tormenta en lugares como el bulevar Abel Matutes y el barrio de Can Misses. «El objetivo es que el agua vaya de esos tanques al puerto para evacuar», ha señalado Triguero, «es el primer paso para poder cerrar el ciclo del agua. Hay que preparar los barrios para un equipamiento que no es visible para el ciudadano pero que es muy importante».
El alcalde ha recordado que, de haber existido esta infraestructura hace un año, las inundaciones del último otoño «no hubieran afectado tanto a plantas bajas, aparcamientos y locales comerciales».
El concejal de Medio Ambiente, Jordi Grivé, ha explicado, por su parte, que el tanque, que mide 30 metros por 12 metros y que tiene una altura de 3 metros, es también «muy importante para cuidar de la costa porque evitará que el agua contaminada vaya al mar». Esta infraestructura, ha añadido, recogerá la primera ola de agua procedente de Ia lluvia y que es la que más contaminación lleva. Dentro, este agua será laminada y desviada al sistema de aguas fecales, con destino a la depuradora. Lo que se persigue, además de paliar el efecto de las lluvias torrenciales, es «conseguir que el ciclo del agua sea perfecto y óptimo».
En la presentación de esta nueva infraestructura ha participado también el técnico municipal David Jiménez, quien ha señalado que este tanque es «una piscina soterrada» que recogerá el agua que se acumula cuando llueve en la calle Murtra y en la avenida Pere Matutes Noguera. «Tiene unas rejas que evitan que los sólidos lleguen al mar», ha proseguido, «el agua llega a una cámara de bombeo donde se lamina hacia la red de saneamiento».
En caso de fuertes lluvias, ha indicado el técnico, si el tanque no fuera suficiente, el agua acabaría en un pozo drenante que filtra el agua «al freático del mar». También ha señalado que este tanque es la primera de las «muchas infraestructuras que han de llegar» para que Ibiza pueda afrontar las lluvias torrenciales que, en su opinión, serán cada vez más habituales debido al cambio climático. «Cada vez habrá más lluvias de gran intensidad que requerirán de infraestructuras como esta», ha subrayado.
Finalmente, Jiménez, al igual que el alcalde, ha indicado que si este tanque hubiera existido el pasado otoño «hubiera evitado un poco el impacto de la DANA». «Una infraestructura no para una DANA», ha concluido, «pero hay que hacer obras que vayan conteniendo estas lluvias».
Un millón de euros de nuestros impuestos tirados al mar. Si no fuera por los comisiones que alguien se habrá llevado, seguro que esta obra inútil nunca se habría hecho.