«Ha sido un montaje muy grande». Así describió la concejala de Seguridad Ciudadana de Sant Antoni, Neus Mateu, la macrofiesta desarticulada en una villa entre Buscastell y Sant Mateu y que, según reconoció, «ha sido toda una sorpresa». Mateu agradeció a los vecinos de la zona la rapidez con la que avisaron tanto a la Policía Local como a la Guardia Civil de lo que estaba sucediendo. Y dejó claro que el Ayuntamiento de Sant Antoni no baja la guardia en la lucha contra el intrusismo en el municipio: «Vamos a luchar contra cualquier negocio ilegal».
La concejala destacó que el Ayuntamiento «se organizó rápido» en cuanto tuvo constancia de la celebración de este macroevento ilegal. Tres patrullas de la Policía Local y otras tres más de la Guardia Civil se dirigieron a la villa, ubicada entre Sant Mateu y Can Tixedó, acompañados de un inspector del área de Actividades municipal. No era una fiesta cerrada», afirmó Mateu, «estaba todo abierto y permitieron el acceso. Fue todo muy correcto».
Gran despliegue
Ya allí, los agentes y el detective comprobaron que la fiesta contaba con seguridad privada, vehículos de recogida de los asistentes, ambulancias, comida y bebida e, incluso, brazaletes de identificación. El Ayuntamiento, sin embargo, aún desconoce el precio que se cobró por la entrada a los asistentes.
Durante la pandemia de COVID-19, las fiestas ilegales fueron la norma en la isla de Ibiza y Sant Antoni sufrió también el problema. En aquellos momentos, recordó Neus Mateu, una de las estrategias contra estos eventos ilegales era requisar los elementos suministrados por diferentes empresas para la celebración. Pero, en el caso de la fiesta de Sant Mateu, esto no ha sido posible: «La fiesta tenía tres zonas de baile. Era muy grande y era difícil requisar todo el material que había».
Mateu también detalló que el Ayuntamiento tramita ya la sanción correspondiente en materia de Actividades. Queda por ver si los organizadores tendrán que afrontar multas por haber celebrado una actividad ilegal en suelo rústico, algo que es competencia del Consell d’Eivissa. «Estamos estudiando los posibles incumplimientos», destacó la edil, «se está actuando desde Actividades pero estamos pendientes de reunirnos con el Consell porque es el que tiene competencias en suelo rústico».
Sobre si las posibles sanciones recaerán también en los propietarios de la villa, Neus Mateu afirmó que, de momento, el Consistorio ha confirmado que la finca pertenece a una empresa y que será necesario comprobar si esta tenía algo que ver con el evento. «Si demuestra que no tenía nada que ver, no se le puede sancionar», expresó la concejala, «ahora mismo no está aclarado. Pero el propietario ha de poder justificar que no tenía nada que ver. Si no, será sancionado también».
La organización de esta macrofiesta, por otro lado, no tiene que ver con otras fiestas ilegales celebradas años atrás. De ahí que Neus Mateu considere la posibilidad de que esté emergiendo un nuevo tipo de negocio: «El formato parece que ha evolucionado. Hablamos de una fiesta muy completa y muy exclusiva, que tenía hasta un montón de DJ muy importantes. Aquí no se había visto ninguna fiesta tan organizada».
Mateu, finalmente, destacó que el problema de las fiestas ilegales en la isla de Ibiza «es complicado». «A pesar de la oferta de ocio nocturno que tenemos», concluyó, «el año pasado ya se detectaron otras fiestas ilegales en la isla. Y, desde luego, no se celebran porque falte oferta nocturna. Pero parece que empieza a ser otro nicho de mercado».
Una macrovilla que se alquila sin licencia turistica y hace macrofiestas (por que no es la primera) y dice Neus Mateu que se tendra que ver si la propiedad tiene responsabilidades?. Viva la fiesta