Santiago García Ramón (Ibiza, 1997) es el nuevo gerente de la Federación Empresarial Hotelera de Ibiza y Formentera (FEHIF), una patronal que está inmersa en un proceso de renovación que tiene, entre otros objetivos, el de reivindicar el peso de este sector en ambas islas. Abogado de profesión, el joven es hijo y nieto de hoteleros de Sant Antoni, por lo que conoce perfectamente el sector. Además, se ha curtido en las reuniones de la Asociación Hotelera de la Bahía de Sant Antoni y ha sido vocal durante dos años de la junta directiva de la propia FEHIF.
— Nuevo gerente de la FEHIF y sustituto del histórico Manuel Sendino. ¿Qué tal el aterrizaje?
—Empecé el 1 de junio oficialmente. En general, me siento muy apoyado por todos los miembros de la junta directiva y por la presidenta, María Costa. La verdad es que estoy con ganas. Estas dos primeras semanas han sido de mucha actividad. Actos, asamblea de la junta de la Asociación de Sant Antoni, hemos pedido reuniones con los ayuntamientos de Sant Antoni y Sant Josep…
—Usted viene de familia hotelera.
—Sí. Mi madre es propietaria de un hotel y esto a mí me preocupaba porque no quería que se asociase con este cargo.
—Pero no es lo mismo tener un gerente de fuera del sector que otro que haya crecido en él.
—Correcto. Cuando se planteó buscar un gerente porque Manuel Sendino comunicó a la FEHIF el año pasado que, debido a su edad quería retirarse, se planteó la búsqueda de un nuevo gerente. Yo pensé que podría hacer este trabajo. Lo planteé y a la junta directiva le pareció bien. Pero una de las cosas que expliqué es que temía que se asociara estar en este cargo con mi familia. La junta me dijo que el perfil del gerente es técnico. Yo soy abogado. Y, además, ellos veían que el hecho de venir del sector era un valor añadido. Y creo que es así. Mi madre nació en un hotel y yo nací en un hotel. Además, yo llevo muchos años acompañando a mi madre a las reuniones de la asociación de Sant Antoni y a las de la FEHIF. Es decir, he vivido un poco todo esto.
«Vamos a trabajar para estar presentes»
—Ustedes dicen que la FEHIF se está modernizando. ¿Cómo lo van a notar los asociados?
—De cara a ellos, la federación ha sido siempre muy activa. Ha proporcionado mucha información y asesoramiento. Ellos llaman y consultan. De cara a las administraciones, siempre ha representado los intereses de los asociados. Pero, a partir de ahora, uno de los objetivos es mejorar la comunicación. Así que lo notarán en cosas como vernos más en los medios de comunicación y en redes sociales.
—Usted comentó en su presentación que es necesario que la FEHIF tenga más presencia en la sociedad. ¿Por qué cree que había perdido este papel y por qué piensa que ha de recuperarlo?
—A lo mejor se perdió por las formas de hacer. Al final, Sendino llevaba muchos años aquí y tenía su forma de relacionarse con los medios. Tal vez no se comunicó todo lo que se tenía que comunicar y cuando se tenía que comunicar. La junta directiva ahora quiere estar presente. Queremos que se nos consulte. Y es en lo que vamos a trabajar.
—¿Es deseable que regresen Palladium y Vibra a la FEHIF? Parece que ahora algunos de los motivos por los que se fueron se están solventando.
—Sí, sería el escenario ideal. De hecho, uno de los motivos por el cual la federación no ha dado muchas explicaciones al respecto ha sido querer que la situación no acabara como acabó. No queríamos que se fueran. A ver, nuestro objetivo no es solo que estén ellos sino que estén representadas en el FEHIF el 100% de las plazas hoteleras de Ibiza y Formentera. Ahora mismo, tenemos 56.838 plazas turísticas, 408 establecimientos. Eso significa el 65% de la planta hotelera. Seguimos siendo muy representativos.
—Pero lo eran más con Palladium y Vibra.
—Obviamente, lo éramos más con Palladium y Vibra. Pero hay que diferenciar. Palladium es una empresa con mucha historia, que ha estado en las asociaciones de la FEHIF desde su origen. Ha tenido siempre representante en la junta directiva de la federación. Cuando habla una compañía como Palladium, es escuchada. Esta es su casa. El escenario ideal sería que estuviese. En cuanto a Vibra, procede del Grupo Playa Sol. Es verdad que en estos últimos años han hecho un esfuerzo brutal en reconducir la situación que llevó a Playa Sol a acabar como acabó. Y esto es positivo para ellos, para el sector y para Ibiza. Pero Playa Sol llegó a explotar unas 15.000 plazas turísticas y nunca fue miembro de la FEHIF. Y nadie cuestionó entonces la representatividad de la FEHIF y sus asociaciones. El escenario ideal es que vuelvan, sí. Pero nuestro planteamiento es claro: hay que mirar hacia delante. Vamos a trabajar para hacer las cosas lo mejor que sepamos para que todos los hoteleros de Ibiza y Formentera formen parte o quieran formar parte de la FEHIF.
«El ciclo del agua es muy importante para todo»
—¿El mayor obstáculo era la forma de elegir a la junta directiva?
—Dieron varios motivos. Y uno de ellos fue ese. La FEHIF es una asociación de asociaciones. Sus socios son las asociaciones de Santa Eulària, Ibiza, la Bahía de Sant Antoni y Formentera. Cubren las dos islas. Cada asociación tiene su junta directiva y su asamblea. Los establecimientos asociados manifiestan su voluntad en la asamblea. En todas las asambleas que se han celebrado se ha explicado claramente la situación, lo que planteaban unos y otros y todos ratificaron el sistema de un voto por establecimiento. Queda por celebrar la asamblea de Formentera pero, por lo que sabemos, están también de acuerdo. También le digo que se ha hablado mucho del sistema, de grandes contra pequeños… pero no ha habido ninguna guerra. Se abrió un debate sobre dos sistemas. Y dos cadenas no estaban de acuerdo pero el resto sí.
—¿Y cuál es su opinión personal sobre lo que sucedió?
—Lo que yo he visto es que todo el mundo puede dar su opinión pero uno también es consciente de que hay que poner en valor la experiencia y el conocimiento de los demás y tenerlo en cuenta. Con esto se creó un debate que, desde mi punto de vista, a lo mejor, en parte ha sido culpa nuestra por no haber comunicado correctamente en su momento. Pero no se aclaró porque no se quería llegar al final al que se ha llegado. La FEHIF esperaba solucionar esto aquí dentro, no en titulares. Esto es lo que explica la forma de actuar que ha tenido la federación hasta la fecha.
—La guerra en Oriente Medio no termina de solucionarse. ¿Está afectando a la ocupación hotelera?
—Nosotros tenemos ya los datos de la segunda quincena de mayo y, en general, son positivos. Lo que sí que habíamos venido notando para esta temporada es que hay una ralentización en el ritmo de las reservas. Hay más reservas de última hora. Cuando hay una situación de incertidumbre, la gente no planifica con tanta antelación. De todos modos, la ocupación en mayo ha sido buena y las previsiones son positivas. Junio va bien, aunque acabamos de empezarlo. Algunos hoteles de cuatro estrellas han tenido mejor ocupación que el año pasado y otros de cinco estrellas han tenido la misma. Por lo tanto, estamos moderadamente contentos.
«Queremos que el 100% de las plazas hoteleras»
—¿Previsión positiva, entonces?
—Sí, pero con cautela. El escenario internacional es el que es. Nosotros estamos en una isla y dependemos principalmente del aeropuerto. En principio, parece que bien pero el contexto es cambiante. Hay que ver cómo se desarrolla. A ver, siempre se dice que cuando hay conflictos en Oriente Próximo, eso nos beneficia. Nos convertimos en destinos refugio. Pero esto lo veremos más claro en julio y agosto.
—La saturación es un hecho y el hartazgo de los residentes también. ¿Qué hacer que no se haya hecho?
—El presidente de la Federación Hotelera de Mallorca, Javier Vich, ha dicho algo con lo que yo estoy de acuerdo: los residentes han empezado a tener sensación de saturación cuando ha empezado a haber turistas en lugares donde antes no los había. Entonces, posiblemente, cuando los turistas se alojaban exclusivamente en lugares pensados para alojar turistas, no había esta sensación de saturación. Otro punto, que es donde yo creo que los residentes más lo notan, es en la circulación. Una buena parte de los turistas alquila vehículo, coche o moto. El aparcamiento es el que es y las carreteras son las que son. Y está también el transporte público. Es algo vital. Si las administraciones pudieran garantizar que residentes y turistas tienen un buen transporte público, sería muy positivo. Además, no se trata de dar respuesta a las necesidades del transporte público solo en verano. Hay que dar una alternativa real para la movilidad a turistas y residentes. Ahí hay vías de mejora. El Consell nos han convocado el lunes, junto a otras entidades, a la constitución de la Mesa de Movilidad. Veremos qué se plantea y, en función de eso, veremos nuestras propuestas.
—¿Qué opina de la propuesta del Consell de construir residencias para trabajadores de temporada?
—Se ha lanzado la idea de levantar estas residencias en suelos de uso turístico no desarrollados. Entiendo que es algo que se tiene que concretar. Desde el sector hotelero, cada cual en su capacidad, se intenta ofrecer opciones de alojamiento para los trabajadores. Los hoteleros buscan fórmulas para dar respuesta a esta demanda. Por un tema de ayuda a los trabajadores y por cubrir las necesidades de los hoteles. Lo del Consell podría ser interesante pero habría que estudiarlo cuando haya algo que estudiar.
«El Consell está haciendo un buen trabajo contra el intrusismo»
—¿Se están dejando de prestar servicios hoteleros por falta de trabajadores?
—Posiblemente haya alojamientos que hayan reducido algunos servicios. Otros intentan organizarse con el personal que tienen. Nosotros vivimos aquí y, al final, el empresariado no es ajeno a la situación que vive la gente con respecto a la vivienda. El objetivo es que la gente pueda vivir de la forma más digna con su trabajo. Obviamente, nosotros queremos que esto se solucione. Yo pienso que son las administraciones las que tienen que ponerse en serio con este asunto. Hay propuestas y hay que materializarlas. Aunque ya sabemos que las cosas no siempre van tan rápido como demanda la sociedad.
—La FEHIF también ha mostrado su preocupación por todo lo relacionado con el agua. ¿Qué quieren sobre esta cuestión?
—El Govern ya ha adjudicado el contrato para la redacción del anteproyecto de varias desaladoras en Baleares, entre ellas la cuarta de Ibiza. El tema del ciclo del agua es muy importante para todo, desde la desalación, para que los acuíferos no tengan tanta presión, hasta la depuración, que permita tener un agua que se le pueda dar algún uso. Todo esto es muy positivo. Por otro lado, está el tema de las piscinas. En Sant Antoni, una zona ha tenido problemas de abastecimiento mientras se llenaban unas piscinas. Nosotros en este sentido apoyamos la gestión del Ayuntamiento de Santa Eulària, que tiene una ordenanza para garantizar el uso sostenible del agua. Esta ordenanza prevé, en relación a las piscinas, la prohibición de su vaciado salvo por motivos de reparación o sanitarios. Si hay que vaciarla, se tiene que avisar al Servicio Municipal de Aguas, que es el que ha de determinar los horarios y los caudales para no alterar el funcionamiento normal de las redes. Una de las funciones de las administraciones para paliar los efectos negativos de algo es regular. Entonces, consideramos que ordenanzas como la de Santa Eulària son una solución que puede ser bastante adecuada. Con normas como esta puedes llenar la piscina sin generar problemas a los vecinos. Por otro lado, también valoramos mucho el trabajo que ha hecho Sant Antoni para evitar al máximo las pérdidas de agua.
—Vuelven las fiestas ilegales. Ahora, además, a lo grande. ¿Cree que este problema es inevitable en una isla como Ibiza?
—Es una pregunta un poco complicada. Yo creo que estas situaciones se pueden dar. Y, como con los pisos turísticos, creo que las diferentes administraciones, si no lo pueden evitar de entrada, lo tienen que sancionar con posterioridad. La actuación que ha llevado el Consell con los ayuntamientos para acabar con los pisos turísticos es lo que los ha sacado del mercado. Es decir, el Consell sanciona por la vía turística y los ayuntamientos están sancionando por la vía urbanística, por el cambio de uso de suelo sin título habilitante. Si estas situaciones no se pueden evitar ex ante, habrá que hacerlo con actuaciones ex post. Sin duda, lo que se sabe de esta fiesta es una burrada. Había 1.000 personas y es una barbaridad.
—Para acabar, ¿notan los hoteleros los efectos de la lucha del Consell contra el alquiler turístico ilegal?
—Ya lo vimos el año pasado. A ver, la ocupación el año pasado fue buena y este año, previsiblemente, también lo será. Si ha venido menos gente a Ibiza vía aeropuerto y los hoteles siguen con buenos niveles de ocupación, significa que hay un volumen considerable de gente que o ha dejado de venir o que antes se alojaba en oferta sin título habilitante y ahora lo hace en la oferta legal. Es una lectura que ya se hizo el año pasado. De todos modos, yo creo que el Consell está haciendo un buen trabajo contra el intrusismo. Y los principales beneficiarios de estas actuaciones no son solo los hoteles. También se benefician los trabajadores y los residentes, que podrán encontrar vivienda para vivir.