El Ayuntamiento de Ibiza confirmó ayer que promoverá en el municipio varias propuestas de ‘coliving’, tratando así de paliar el preocupante problema de la vivienda.
En concreto, uno de estos proyectos se desarrollará en sa Campanera, en Dalt Vila, donde el Consistorio tiene previsto crear un ‘coliving’ para jóvenes. Según resaltó en su día el equipo de gobierno municipal, esta iniciativa busca ofrecer una alternativa moderna y funcional, impulsando un cambio de uso de un equipamiento existente a uso residencial y transformando un espacio municipal actualmente inutilizado.
Situado en la calle Major de Dalt Vila, la inversión prevista para la transformación del antiguo edificio municipal supera los 400.000 euros.
Este proyecto fue presentado dentro del Plan de Actuación Integrado (PAI) ‘Eivissa Habita’, un programa de desarrollo urbano que prevé una inversión en la capital ibicenca de casi 15 millones de euros entre 2025 y 2029, dependiendo de si finalmente se reciben fondos europeos.
Además, el Ayuntamiento de Ibiza recordó que cuenta con una aportación de 567.320 euros, a través de un convenio con el Consell d’Eivissa, para la rehabilitación y adecuación de un edificio en la avenida de la Paz para destinarlo a ‘coliving’. Por ahora, se está pendiente de confirmar cuántas plazas se podrán habilitar en dicho espacio.
Desde el Consistorio recordaron que existe una línea específica del Plan ‘Eivissa Habita’ destinada a ‘coliving’.
Consistorios como el de Sant Antoni y Santa Eulària confirmaron, por su parte, que en sus respectivos municipios no tienen previsto impulsar por el momento proyectos de ‘coliving’.
Cabe recordar que, según publicó Periódico de Ibiza y Formentera, una empresa de la isla ha impulsado la construcción de uno de los primeros edificios de ‘coliving’ en la isla. En concreto, en un pequeño solar ubicado al final de la avenida de España se levantan ya las estructuras de madera que darán forma al edificio y que no dejan a nadie indiferente.
Los responsables de la empresa BM Confort, promotora de las obras, señalaron que todo son ventajas: la construcción es mucho más rápida; las obras generan menos suciedad y ruidos y está comprobado que la confortabilidad es mucho mayor.
En concreto, en este terreno se construirán 18 estudios «muy orientados a trabajadores de temporada». Tendrán a partir de 25 m2, con una gran zona comunitaria y un ‘coworking’, entre los espacios a compartir. Los estudios, por su parte, contarán también con un baño y una cocina.
Los promotores confiaron en acabar las obras en diciembre y aseguraron que «la idea es que los alquileres sean asequibles», aunque no se aventuraron a hablar todavía de precios.
Viendo las buenas impresiones recibidas, no descartaron seguir apostando por edificar en madera pequeños estudios aprovechando otros solares vacíos en la ciudad.
Esto del coliving no es más que dar carta de naturaleza a la precariedad, una isla para ricos foráneos donde se necesitan madrigueras para alojar a los currelas de temporada, también, foráneos. En definitiva un tablero de juego donde dejar la mierda, explotar hasta el último céntimo la isla y donde los ibicencos ya no tienen cabida. Lo único que se necesita, si se sabe ser valiente, es decrecer la industria turística que tenemos.