Un hombre de 54 años, en silla de ruedas debido a una intervención en la tibia y el peroné, tuvo que ser ayudado este lunes para subir desde el parking de Can Misses hasta la recepción del hospital al encontrarse averiados los dos ascensores que conectan estos espacios.
La hermana de este paciente se las vio y se las deseó para conseguir que su hermano pudiera llegar arriba, más teniendo en cuenta que la silla de ruedas que utiliza el paciente es para desplazarse en trayectos cortos y sin dificultad. «Cuesta mucho mover la silla. Nuestra hermana sola no podía. Llegó sofocada no, lo siguiente», comentó otro familiar del afectado.
Un operario del ‘parking’, viendo la situación, tuvo que ayudar a subir a esta persona. Al salir de la consulta, además, el paciente tuvo que esperar en plena calle «con el calor que hace», mientras su acompañante iba a buscar el vehículo a la zona de aparcamientos y salía del hospital.
Desde el Área de Salud reconocieron después que durante el fin de semana se habían reportado incidencias en los dos ascensores del parking, aunque uno de ellos quedó reparado este lunes poco después del mediodía, en concreto, el más cercano a la puerta del edificio D que justo accede a la entrada del hospital.
«De manera urgente, los técnicos vinieron el domingo para realizar un primer diagnóstico y vieron que necesitaban algún tipo de componente que no se tenía en esos momentos», explicaron fuentes del hospital.
Este lunes se estaba pendiente de si el otro ascensor podría quedar también reparado.
Desde Can Misses recordaron que los celadores, en estos casos, pueden ayudar a pacientes en una situación complicada a la hora de acceder a la entrada del hospital.
VicentFaltas tú en la lista... Anda pon tu nombre entero que desde el anonimato es muy fácil insultar.