Han pasado diez días desde que la Asociación de Esclerosis Múltiple de Ibiza y Formentera (AEMIF) comunicó que estaba en una situación «límite». Uno de los factores principales era la deuda de casi 200.000 euros que el Consell de Ibiza acumulaba ya con la asociación por el Centro de Día, un servicio concertado por la máxima institución insular que se creó en 2020 y que actualmente cuenta con 15 plazas. Este centro de día está ubicado en el centro de neurorrehabilitación de AEMIF, situado en la calle Mallorca número 3 de la ciudad de Ibiza.
Desde entonces, el Consell de Ibiza ha abonado ya 100.272,36 euros, algo más de la mitad de la cifra pendiente. Además, la institución se ha puesto en contacto también con la asociación para mandar un mensaje de tranquilidad, asegurando que el nuevo concierto se firmará «en breve». El Consell ha justificado el retraso de esta renovación, que supondrá poder ampliar plazas y por lo tanto atender a las 7 personas que hay en lista de espera para acceder a este servicio, a la falta de personal y a otras trabas burocráticas.
Inestabilidad e incertidumbre a largo plazo para el SAIPAP
La perspectiva no es tan positiva cuando se habla del Servicio de Atención Integral y Promoción de la Autonomía Personal (SAIPAP). Este servicio atiende actualmente a 110 personas con discapacidad física de origen neurológico y a sus familiares, ofreciendo sesiones tanto grupales como individuales de las áreas de logopedia, fisioterapia, terapia ocupacional, neuropsicología, psicología y atención desde trabajo social. A lo largo de los últimos años, y bajo la promesa de que éste sería un servicio concertado, AEMIF ha mantenido en funcionamiento esta prestación buscando financiación a través de subvenciones del Govern balear, el Consell d’Eivissa, los ayuntamientos de la isla y diversas fundaciones y entidades privadas.
Sin embargo, la espera se está alargando más de lo previsto y el servicio sigue siendo inestable. «No podemos estar dependiendo de subvenciones que nos tienen en un sinvivir, en una incertidumbre indefinida porque no sabemos si las tendremos cada año, si subirá el importe o si bajará. Es un estrés crónico que hace mella. Un servicio esencial como éste debe estar concertado y con una garantía. No estamos pidiendo algo extraordinario: estamos reivindicando los derechos básicos de las personas con discapacidad física que ya se aplican en Mallorca», declara Ismael Vargas, gerente de AEMIF.
«Agradecemos la buena voluntad que tiene siempre tanto el Consell como la consellera Carolina Escandell, pero pedimos a la máxima institución de nuestra isla y a su presidente que proporcione la estructura de personal necesaria para lograr una agilidad en los trámites acorde a la urgencia y necesidad de las personas con discapacidad, así como de sus familiares. No hablamos de objetos materiales; hablamos de personas que nos necesitan, sin olvidar que, aunque ahora lo podamos ver lejos, mañana puede ser cualquiera de nosotros quien necesite estos servicios. Estamos muy cansados, agotados y cada día que pasa es un día perdido para muchas personas», concluye Vargas.