Síguenos F Y T I T R
Hoy es noticiaEs noticia:
Robos

La patronal pitiusa del sector de la construcción reconoce que los robos de material son algo habitual en las empresas

Tan grave y escandaloso como el robo del martillo no conocíamos casos», comentan desde la asociación

Una obra en Ibiza. | Foto: Archivo

| Ibiza |

El robo de un martillo de excavadora valorado en 8.000 euros no es un hecho aislado para el sector de la construcción en la isla, aunque sorprende por el tipo de material sustraído. Así lo reconoció ayer Consuelo Antúnez, presidenta de la Asociación de Constructores de Ibiza y Formentera, quien explicó que las empresas suelen sufrir robos de material. «Tan grave y escandaloso como el de este martillo no conocíamos casos, pero robos suele haber, aunque son de menor importancia y se llevan restos de materiales o algún puntal utilizado en alguna obra», insistió. Sin ir más lejos, Antúnez recordó que en el almacén de su negocio tuvieron que instalar cámaras de vigilancia que han impedido que estos asaltos vuelvan a producirse.

La presidenta aseguró además que, difícilmente, el ladrón del martillo podrá deshacerse de él puesto que las empresas de construcción de la isla saben que esta pieza ha sido sustraída. «No sé qué fin tiene este robo. Igual, lo querían vender a peso», comentó.

El lunes por la mañana, los operarios de la obra del nuevo carril bici que ejecuta la empresa Hermanos Parrot en Sant Jordi se encontraron con una desagradable sorpresa: un martillo de excavadora valorado en 8.000 euros había sido robado aprovechando el fin de semana.

Según explicaron desde Excavaciones y Servicios Kirk, la plantilla abandonó el lugar el viernes por la tarde y, al regresar el lunes, la pesada herramienta ya no estaba. Los propietarios de la pieza señalaron que un martillo de estas dimensiones no se transporta fácilmente y hacen falta, como mínimo, cuatro personas y la ayuda de una gran grúa o un camión para poder moverlo.

Incluso, los dueños de la empresa denunciaron que, tras difundir en redes sociales este sorprendente robo, comenzaron a recibir misteriosas llamadas desde un número con prefijo colombiano. En un principio, los interlocutores les dijeron que tenían el martillo y que su intención real era devolverlo. Sin embargo, la conversación derivó rápidamente en un intento de extorsión: los presuntos ladrones les exigieron un pago de 3.000 euros a cambio de facilitar la ubicación de la pieza.

Sin comentarios

No hay ningún comentario por el momento.

Relacionado
Lo más visto