Cáritas ha puesto en marcha una campaña de emergencia para recaudar fondos destinados a atender a la población afectada por los dos terremotos que han sacudido Venezuela. La iniciativa responde a la petición de apoyo realizada por Cáritas Venezuela, cuya red diocesana ya trabaja sobre el terreno evaluando los daños y coordinando la atención a las personas damnificadas.
Como primera medida, Cáritas Española ha destinado 300.000 euros de su Programa de Emergencias para cubrir las necesidades más urgentes, mientras continúa haciendo un llamamiento a la solidaridad de particulares, entidades y administraciones para ampliar la ayuda humanitaria.
La organización destaca que la colaboración entre Cáritas Española y Cáritas Venezuela se remonta a cerca de tres décadas. De hecho, recientemente había concluido un programa de formación de 40 líderes comunitarios en prevención y reducción de desastres naturales en La Guaira, una de las regiones más afectadas por los seísmos.
La red internacional de Cáritas permanece coordinando la respuesta a la emergencia y canalizará los recursos conforme se concreten las necesidades detectadas sobre el terreno. Las personas que deseen colaborar pueden realizar sus aportaciones a través de las cuentas bancarias habilitadas por Cáritas o en cualquiera de las Cáritas Diocesanas.
Con el calor y la distancia, todos esos bricks de zumos multifrutas y esas latas de alubias Hacendaño se habrán echado a perder antes de salir de España, aparte que el transporte y la logística costará el triple de lo que cuesta cada lata de fabada y cada rollo de papel higiénico que vayan a mandar. Lo lógico hubiera sido hacer una donación en metálico y que compren los artículos que necesiten en Colombia o Brasil y los envíen con camiones. Pero claro, pensar y razonar no es el punto fuerte de los venezolanos.