Uno de los chiringuitos más emblemáticos y queridos de Ibiza dice adiós. Cala Escondida, situado en Racó d'en Xic, junto a Cala Comte, no abrirá sus puertas este verano después de 11 temporadas, poniendo fin, al menos por ahora, a una etapa que comenzó en 2015 y que marcó un antes y un después en la restauración sostenible de la isla.
El cierre llega después de que otro empresario se hiciera con la licitación del establecimiento, comprometiéndose a abonar 132.000 euros anuales por la concesión de un lote que salió a concurso con un canon inicial de 45.000 euros.
La noticia ha provocado una enorme conmoción entre clientes habituales, residentes y visitantes, que han llenado las redes sociales de mensajes de apoyo y nostalgia tras el comunicado publicado por el propio negocio.
«Nos rompe el corazón»
En el mensaje, difundido a través de Instagram, los responsables del establecimiento reconocen que se trata de una noticia «que nunca es fácil compartir».
«Después de once temporadas inolvidables, nos rompe el corazón contaros que el Chiringuito de Cala Escondida situado en Racó d'en Xic no abrirá sus puertas este año en el lugar donde todos lo habéis conocido y querido».
El equipo recuerda que aquel pequeño rincón entre el mar y las rocas fue escenario de «miles de atardeceres, reencuentros, risas, celebraciones y momentos que hoy forman parte de la memoria de tantas personas».
En su mensaje insisten en que Cala Escondida fue mucho más que un chiringuito.
«Nunca ha sido solo un sitio en el mapa; ha sido una sensación, una energía y una manera de vivir el verano que permanecerá para siempre en quienes la han sentido».
A pesar del cierre, dejan la puerta abierta a un posible regreso en el futuro:
«Hoy se cierra una etapa muy especial, pero no una historia. Todavía no sabemos cuándo ni dónde, pero sí sabemos algo con certeza: el espíritu del Chiringuito de Cala Escondida sigue más vivo que nunca».
El comunicado concluye con un emotivo agradecimiento a todas las personas que han pasado por el establecimiento durante estos años y un mensaje esperanzador: «Nos volveremos a encontrar».
Una avalancha de apoyo en redes sociales
La publicación se ha convertido en todo un fenómeno en redes sociales. En menos de 24 horas acumula más de 3.200 'me gusta' y supera el millar de comentarios, en los que cientos de usuarios muestran su tristeza por el cierre y aseguran no poder creer que uno de los lugares más icónicos de la costa ibicenca desaparezca.
Muchos recuerdan algunos de los mejores atardeceres vividos en Cala Escondida, mientras otros lamentan que la isla pierda un establecimiento al que consideran único por su filosofía y su integración con el entorno.
Además, numerosos negocios y empresas reconocidas de Ibiza como el restaurante Ses Boques, han querido mostrar públicamente su apoyo al equipo del chiringuito mediante mensajes de ánimo y agradecimiento compartidos en redes sociales.
Un proyecto pionero en Ibiza
Cala Escondida abrió sus puertas en 2015 convertido en el primer ecochiringuito de la historia de Ibiza.
El proyecto fue impulsado por la ibicenca Tess Harmsen con el objetivo de demostrar que era posible explotar un establecimiento de restauración en un entorno protegido sin conexión a la red eléctrica y con el mínimo impacto ambiental posible. Poco tiempo después de su apertura, Norberto Martínez se incorporó al proyecto y se convirtió en la mano derecha de Harmsen, desempeñando un papel fundamental en la consolidación y el crecimiento del ecochiringuito durante más de una década, hasta convertir Cala Escondida en uno de los establecimientos más emblemáticos y queridos de la isla.
Desde su apertura apostó por un modelo basado en la sostenibilidad, utilizando energía solar, reduciendo el consumo de recursos y procurando integrarse en el paisaje sin alterar la esencia de este pequeño rincón ibicenco.
Durante más de una década, Cala Escondida no solo se convirtió en un lugar para comer o tomar algo frente al mar, sino también en uno de los espacios más fotografiados y reconocibles de la isla, ganándose un público fiel que hoy asiste con tristeza al final de una etapa que muchos consideran irrepetible.
Cuatro millones de ingresos
En este punto es preciso recordar que el Ayuntamiento de Sant Josep consiguió adjudicar 49 de los 53 lotes de playas a finales de junio. En total, el Consistorio josepí recibirá 4.010.042 euros por las concesiones de sus playas entre 2026 y 2029. De los 53 lotes que el Consistorio sacó a licitación, en una primera tanda consiguió adjudicar 44. En una segunda tanda, ya en pleno mes de junio, Sant Josep ha podido dar salida a seis lotes más, por lo que han quedado desiertos tres lotes: los quioscos de Punta Xinxó y Platja d’en Bossa y un lote de 12 hamacas y seis sombrillas en es Xarco.
Los más de cuatro millones de euros superan con creces los 2.591.668,7 euros anuales por los que se licitaron los 53 lotes. La adjudicación más elevada se la ha llevado el lote de 120 hamacas y 60 sombrillas situado frente al restaurante Tropicana, en es Jondal, por el que el adjudicatario pagará 276.000 euros al año. El canon de salida para la licitación de este lote eran 96.924,04 euros, por lo que el adjudicatario ha pagado casi tres veces más.
Los otros dos lotes de hamacas y sombrillas de esta playa, con 80 hamacas y 40 sombrillas uno y 90 hamacas y 45 sombrillas otro, se han adjudicado por 101.789 euros y 120.000 euros, respectivamente.
Otro de los lotes más cotizados ha sido el de 128 hamacas y 64 sombrillas de Cala Bassa, que salieron a licitación por 129.500 euros y se han adjudicado finalmente por 262.000 euros anuales.
Los lotes de Platja d’en Bossa también se han adjudicado por grandes cantidades, aunque en este caso los cánones de salida también eran elevados. Las 252 hamacas y 126 sombrillas frente al Ushuaïa Ibiza Beach Hotel se han adjudicado por 260.000 euros anuales, mientras que por las 180 hamacas y 90 sombrillas frente a Playa Soleil el adjudicatario pagará 246.000 euros al año.
También sobresalen los 200.000 euros anuales que se pagarán por el lote de 214 hamacas y 107 sombrillas frente al Nassau.
De los tres quioscos que Sant Josep ha sacado a licitación tan solo se ha podido adjudicar el de es Racó d’en Xic, cuyo nuevo gestor pagará 132.000 euros anuales por un lote que salió a licitación por 45.000 euros.
Las 3.319 hamacas y 1.658 sombrillas licitadas este año suponen una ligera reducción en comparación con la última licitación, cuando fueron 3.429 hamacas y 1.717 sombrillas.
Nunca deberían haber dejado abrir ese chiringuito allí, ni ese ni ninguno.