La popular playa de Es Bol Nou, también conocida como Sa Caleta, una de las más populares de toda la isla, lleva cerrada al público desde abril del pasado año 2025. En aquel entonces, el Ayuntamiento de Sant Josep tomó la decisión por el riesgo de desprendimientos de rocas de los acantilados, que podrían suponer un «grave riesgo» para los usuarios de la playa.
Desde aquel entonces, la playa ha estado cerrado al público. Aunque desde el Ayuntamiento de Sant Josep se barajó la posibilidad de que la reapertura pudiera llevarse a cabo este verano, finalmente el cartel de cerrado sigue colgando a la entrada de Es Bol Nou. Según aseguran desde el Consistorio josepí «a día de hoy no hay una fecha concreta para su reapertura, aunque la previsión es que pueda volver a estar operativa el próximo año».
Se remiten desde el Ayuntamiento a los informes técnicos que se hicieron en su momento y en cual se basa todo el trabajo de subsanamiento. Y es que por motivos de seguridad «la playa continuará cerrada hasta que puedan ejecutarse las actuaciones previstas para garantizar la seguridad de la zona»
Incumplimiento
El año pasado, entre los meses de julio y agosto, mucha gente acudió a Es Bol Nou pese a la prohibición. Tal es así que incluso a finales de julio del pasado año se produjo el desalojo de más de medio centenar de personas.
Algo que contrasta con la imagen actual de la playa, completamente vacía, sin que nadie se salte esa prohibición de acceso.
Comercio
El restaurante Sa Caleta, ubicado justo antes de la entrada de la playa, calcula que el año pasado, respecto a un año habitual con la playa abierta, tuvo hasta un 42% menos de clientes. Pese a este importante descenso comercial, el propietario del establecimiento, Jordi, asegura que el comercio ha podido seguir adelante :«somos un restaurante con un público familiar con clientela de toda la vida que está abierto todo el año», explica.
Sin embargo, ello no quita que hayan tenido que hacer ajustes en la plantilla ante la caída del volumen comercial experimentada por el cierre de la playa. Pese a ello, Jordi asegura entender dicho cierre por motivos de seguridad «porque no queremos que suceda ningún accidente en esta playa».
Confía el propietario del restaurante en que, de cara al año que viene, las medidas de seguridad pertinentes puedan ejecutarse y, esta vez sí, se pueda reabrir Es Bol Nou con las garantías de seguridad.