El Govern ha reforzado este verano el dispositivo de vigilancia e inspección del litoral en Ibiza y Formentera con tres embarcaciones operativas —dos de gran tamaño y una auxiliar para el ámbito portuario— destinadas a controlar el chárter ilegal, el transporte marítimo irregular de pasajeros y otras infracciones en la costa. El operativo, gestionado por PortsIB, cuenta con una base en el puerto de Sant Antoni y otra en el puerto de Ibiza.
Durante la presentación del servicio en Sant Antoni, el director general de Ports i Transport Marítim, Antoni Mercant, explicó que la iniciativa, puesta en marcha el año pasado, ha supuesto una inversión de 10 millones de euros financiada con fondos del Impuesto de Turismo Sostenible. «Es una inversión muy importante para adquirir estas embarcaciones, crear un nuevo servicio de inspección y disponer de toda una estructura preparada para vigilar la costa y el litoral de nuestras islas», señaló.
Mercant detalló que la embarcación de menor tamaño actuará dentro de los puertos, mientras que las otras dos patrullarán el litoral de Ibiza y Formentera para detectar actividades irregulares. «Nuestra principal tarea es perseguir el chárter ilegal y el transporte marítimo de pasajeros que se realiza sin autorización», afirmó.
El director general recordó que el nuevo servicio ya dio sus primeros resultados durante la pasada temporada. En 2025 se incoaron 168 expedientes sancionadores en Baleares por actividades irregulares relacionadas con el transporte marítimo y el alquiler de embarcaciones, frente a los 19 expedientes que se abrían hace tres años. En lo que va de 2026 ya se han abierto 36 expedientes y otros 70 se encuentran en fase de tramitación.
La mayoría de las infracciones detectadas corresponden a incumplimientos administrativos, aunque también se han identificado casos reincidentes de mayor gravedad. «Algunos operadores realizan la actividad sin autorización de forma reiterada. Esos son los casos más graves. Otros carecen de documentación obligatoria, como el seguro, el despacho de Capitanía o la declaración responsable», explicó Mercant.
El control también se extiende a las plataformas digitales que anuncian embarcaciones de alquiler sin autorización. «Advertimos a las páginas web que publicitan embarcaciones sin declaración responsable o sin número de registro porque también están incurriendo en una irregularidad», indicó.
Las sanciones impuestas durante el pasado ejercicio ascendieron a 471.000 euros, mientras que este año ya se encuentran en tramitación multas por importe de entre 120.000 y 130.000 euros. Las infracciones muy graves pueden alcanzar los 200.000 euros.
Aunque el objetivo principal del dispositivo es controlar las competencias autonómicas en materia de transporte marítimo y chárter náutico, Mercant subrayó que los inspectores también colaboran en la protección ambiental. «Si detectamos una embarcación fondeada sobre posidonia abriremos el correspondiente expediente y lo trasladaremos a Medio Ambiente». Asimismo, destacó la coordinación permanente con el Servicio Marítimo de la Guardia Civil, Aduanas, los ayuntamientos, los consells insulares y los agentes medioambientales.
El director general avanzó además que el servicio seguirá creciendo. «El año pasado no teníamos ninguna embarcación y ahora ya contamos con diez en Baleares. Estoy convencido de que en el futuro seguiremos aumentando los medios».
Por su parte, el alcalde de Sant Antoni, Marcos Serra, celebró que una de las embarcaciones tenga su base permanente en el municipio. «Era sorprendente que hasta el año pasado Baleares no contara con un servicio específico de vigilancia del litoral. Esta inversión permitirá poner orden en una situación que generaba conflictos desde hace años».
Serra recordó que la bahía de Portmany registra cada verano numerosos casos de embarcaciones que realizan embarques y desembarques de pasajeros de forma irregular. «Cada fin de semana operan decenas de embarcaciones, muchas de ellas catamaranes de empresas náuticas, que realizan actividades sin licencia. Esperamos que este nuevo sistema de vigilancia ayude a poner solución a ese desorden».
El alcalde también destacó que el dispositivo contribuirá a reforzar la protección de la posidonia y a detectar fondeos y amarres ilegales en la bahía. «Hasta ahora era muy complicado actuar. En ocasiones organizábamos actuaciones conjuntas entre el Ayuntamiento, PortsIB, el Club Nàutic, la Guardia Civil y la Policía Local para retirar muertos ilegales, pero con este nuevo servicio tendremos una herramienta mucho más eficaz para regular toda la actividad náutica de la bahía».
El dispositivo de inspección está integrado actualmente por diez embarcaciones distribuidas por todo el archipiélago: seis en Mallorca, dos en Menorca y dos para las Pitiusas, además de la embarcación auxiliar destinada al control de las zonas portuarias. El objetivo del Govern es reforzar progresivamente este operativo para mejorar el control de la actividad náutica y garantizar un uso más seguro y sostenible del litoral balear.
Está bien que empiecen a ponerse serios, que les vayan dando duro. Yo mismo conozco a varios que hacen chárter ilegal. Hay una pareja alemana propietarios de un catamarán que hacen chárter ilegal, lo suelen tener en Talamanca, y viven en Siesta. Él es alto y grandullón y ella una chica flaca. Hace dos o tres años se trajeron una caravana de Alemania para alquilarla a turistas, no se cómo harán con eso ahora que está mucho más controlado. Siguen empadronados en Alemania en casa de los padres para cobrar las ayudas para los niños y aquí trabajan totalmente en negro. Gente de esta hay mucha. Vienen aqui a lucrarse de nuestra isla, se aprovechan de nuestro turismo, nuestro clima, nuestra costa para lucrarse, masifican, saturan y no aportan nada. Y encima tienen a los niños en un colegio público de Santa Eulalia y los llevan al centro médicos del pueblo, más saturación por allí también.