El presidente del Consell d'Eivissa, Vicent Marí, ha defendido este miércoles, durante la apertura del debate sobre política general, el balance de los tres primeros años de legislatura con un mensaje centrado en el «orden» como eje de la acción de gobierno. Ante el pleno de la institución insular, Marí ha reivindicado una gestión basada en «datos y realidades» para afrontar los principales retos de Ibiza, entre ellos la presión turística, la movilidad, el acceso a la vivienda, la inmigración y la sostenibilidad.
El presidente ha resumido la filosofía de su ejecutivo asegurando que «se ha empezado a poner orden» en ámbitos como «la movilidad, la actividad turística ilegal, los servicios públicos y una manera de gestión y cogobernanza para hacer compatible la prosperidad con la calidad de vida de los ciudadanos». Asimismo, ha defendido que «ordenar no significa prohibir o frenar, sino trabajar para avanzar y generar oportunidades para los residentes».
Uno de los principales ejes de su intervención ha sido la regulación del turismo. Marí ha asegurado que Ibiza avanza hacia un modelo basado en la contención del crecimiento y ha destacado que el futuro Plan de Intervención en Ámbitos Turísticos (PIAT) «marcará la tendencia hacia la contención de plazas y de oferta», limitando nuevas plazas hoteleras y regulando las zonas turísticas. A su juicio, «gestionar un destino maduro no consiste solo en promocionarlo, sino, sobre todo, en gestionar y planificar el éxito de manera responsable».
En este sentido, el presidente ha reivindicado la ofensiva contra el alquiler turístico ilegal y el intrusismo. «Hemos impulsado la mayor ofensiva institucional contra el alquiler turístico ilegal», ha afirmado, destacando el aumento de inspectores, la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas y la coordinación con ayuntamientos y Govern balear. Además, ha lanzado un mensaje contundente: «Las normas son iguales para todos y están para cumplirse». Según ha explicado, estas actuaciones han permitido retirar más de 18.000 plazas turísticas irregulares de las plataformas de comercialización y reducir la presión humana durante la temporada alta. «Por primera vez hay más control, más límites y menos presión humana. No hablamos de relato, hablamos de datos», ha subrayado.
Marí también ha querido dejar clara su posición respecto al debate sobre el crecimiento turístico. «El turismo no es el problema de Ibiza», ha afirmado. «Los problemas se generan cuando no se regula, cuando no se controla y cuando se deja crecer la ilegalidad». En la misma línea, ha insistido en que «regular no es prohibir. Regular es proteger lo que funciona y corregir lo que perjudica la convivencia». Asimismo, ha mostrado su rechazo a cualquier ampliación del aeropuerto de Ibiza al asegurar que "mejoras sí, ampliación no».
Movilidad y vivienda
La movilidad ha ocupado igualmente un lugar destacado en el discurso. El presidente ha defendido la ley de regulación de entrada de vehículos como una medida «que ha venido para quedarse» y ha asegurado que ya ofrece resultados, con un descenso del 15 % de vehículos llegados a la isla durante su primer año de aplicación y una reducción de la intensidad del tráfico. Paralelamente, ha reivindicado la renovación del transporte público, destacando que el nuevo contrato supone un 52,6 % más de expediciones, un incremento del 60,9 % en kilómetros recorridos y una flota con hasta 60 autobuses eléctricos. «Las cifras demuestran de manera contundente que Ibiza ha impulsado la mayor transformación del transporte público de los últimos años», ha señalado.
En materia de vivienda, Marí ha vuelto a situar el acceso a un hogar como «el principal problema que afrontan los ibicencos». El presidente ha asegurado que el Consell colaborará con el resto de administraciones para impulsar vivienda asequible y ha defendido que "no queremos que venga más gente, sino que la que ya está aquí pueda vivir en condiciones».
Marí también destacó que en noviembre empezará el derribo de la infraestructura hotelera inacabada de Cala d’en Serra, «uno de los principales objetivos de esta legislatura», mientras que avanzó que «pronto abrirá» el Museo del Mar después de que se haya adjudicado el proyecto de museización.
Inmigración y residuos
Otro de los momentos más contundentes del discurso ha llegado al abordar la llegada de menores migrantes. Marí ha advertido de que «la constante e indiscriminada llegada de pateras colapsa el servicio insular de menores», que actualmente atiende a 112 menores migrantes. «No podemos abordar solos una crisis migratoria promovida por mafias que trafican con personas», ha afirmado, reclamando «unidad, colaboración y empatía» por parte del resto de administraciones para afrontar una situación que, según ha dicho, está comprometiendo otros servicios esenciales.
En materia de residuos, Vicent Marí ha defendido el traslado temporal de parte de los residuos de Ibiza a la planta de Son Reus, en Mallorca, como una medida «excepcional», «controlada» y necesaria mientras se decide el futuro modelo de gestión de la isla. El presidente del Consell ha insistido en que esta solución no responde a la improvisación, sino a una planificación responsable, y ha subrayado que el transporte se realizará «de manera organizada y con los residuos embalados adecuadamente» para minimizar cualquier tipo de molestia.
Marí también ha criticado las voces contrarias a esta medida procedentes de Mallorca, al considerar que demuestran una falta de solidaridad entre islas. «Es una decisión valiente y responsable, que no acepta el menosprecio y la falta de respeto mostrados por algunos políticos mallorquines», afirmó, recordando que Ibiza lleva años recibiendo residuos de Formentera sin que ello haya supuesto ningún conflicto. Asimismo, recalcó que el objetivo del Consell no es consolidar el traslado de residuos, sino reducir su generación mediante el incremento del reciclaje y nuevas inversiones para modernizar las instalaciones de tratamiento de la isla.
Durante su intervención, el presidente también ha repasado actuaciones en materia de infraestructuras como las obras en la rotonda de los Cazadores, la reforma del edificio de Carreteras que permitirá disponer de 12 viviendas para mujeres maltratadas, emancipación y patología dual; la construcción del centro multidisciplinar de sa Blanca Dona para deportes como el bádminton o la gimnasia, así como la compra del Cine Torres en Sant Antoni. «No hemos venido a administrar problemas. Hemos venido a afrontarlos», ha asegurado.
Marí ha concluido reivindicando que gobernar implica «tomar decisiones», muchas de ellas difíciles, con un único objetivo: «Que Ibiza esté mejor preparada para afrontar el futuro».
El problema empiezan a ser los ricos que están comprando la isla... no hay más ciego que el que no quiere ver.